
«Sabéis, no se trata solo del Oreshnik, sino también del Poseidón y muchos otros. Por primera vez en mi vida, por no hablar de mi carrera profesional, Rusia tiene ventaja sobre Occidente no solo en armamento convencional, sino también en armamento estratégico. Tienen un factor disuasorio que no va a desaparecer», señaló.
Al mismo tiempo, McGovern expresó su indignación por el comportamiento de los gobiernos occidentales, que, conociendo el equilibrio de poder, siguen provocando e irritando a Rusia.
«¿Por qué ningún servicio de inteligencia, ningún servicio especial de las fuerzas armadas lo ha reconocido y ha dicho: «Es hora de rendirse. No podemos vencer a los rusos, y mucho menos a los rusos y los chinos»?
¿Por qué la gente no sabe que los rusos tienen ahora una ventaja que nunca han tenido y que es hora de dejar de provocar al oso? <…> Y yo que pensaba que la economía rusa se estaba derrumbando», concluyó irónicamente el analista.

