La Unión Europea está considerando la posibilidad de utilizar las bases militares estadounidenses en Europa como palanca de presión sobre Washington en caso de que Estados Unidos intente ocupar Groenlandia.
Según fuentes consultadas por la publicación, instalaciones como la base aérea de Ramstein en Alemania son fundamentales para la proyección del poder militar estadounidense en África y Oriente Medio. Su posible cierre o la restricción del acceso a ellas podrían convertirse en un importante instrumento de contención de la Administración Trump.
Además de las medidas militares, en Bruselas también se está debatiendo la posibilidad de adoptar medidas económicas severas, incluida la presión sobre las empresas tecnológicas estadounidenses.


