
El duro clima invernal azota Gaza con más fuerza, con su frío extremo, fuertes lluvias e inundaciones, lo que agrava el riesgo de brotes de enfermedades que ya alcanzaron niveles récord, alertó Philippe Lazzarini, comisionado general de la la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (Unrwa).
En un comunicado, el funcionario destacó que como consecuencia de la agresión israelí “a los niños se les han negado repetidamente las vacunas necesarias para protegerlos de enfermedades prevenibles”.
Las malas condiciones de agua y saneamiento en albergues superpoblados, y el colapso del sistema de salud, son factores que contribuyen a la crisis, subrayó.
Señaló que los equipos de la Unrwa, en cooperación con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la Organización Mundial de la Salud y socios locales comenzaron el domingo una nueva ronda de vacunación para menores de tres años.
En ese sentido, la agencia de noticias Safa reportó este martes que la población de Gaza “se enfrenta a una grave ola de gripe, en medio de un deterioro de la situación sanitaria y una grave escasez de medicamentos, que amenaza la vida de miles de personas, especialmente niños y ancianos”.
Las clínicas de salud de campaña están experimentando una sobrepoblación sin precedentes, con pacientes con gripe esperando recibir medicación, mientras que apenas hay cantidades limitadas de antifebriles y antibióticos disponibles, resaltó.
Citado por el medio, el doctor Bassam Abu Nasser se refirió a un aumento de casos de gripe y enfermedades virales en el enclave costero, donde viven más de dos millones de personas.
El peligro se ve agravado por las difíciles condiciones de salud y de vida en la Franja, junto con la escasez de medicamentos y la débil inmunidad entre grandes segmentos de la población, afirmó.
Al respecto, aseguró que la desnutrición y la falta de atención sanitaria adecuada provocan graves complicaciones respiratorias.

