
El cofundador de Pink Floyd y activista británico, Roger Waters, generó revuelo al declarar que no descarta la posibilidad de abandonar Estados Unidos para mudarse a Venezuela o Irán.
Estas afirmaciones surgen tras sus recientes declaraciones en defensa del gobierno de Nicolás Maduro y de las autoridades iraníes.
La polémica se desató durante una entrevista con el periodista Piers Morgan, quien cuestionó abiertamente la coherencia del músico.
Morgan increpó a Waters sobre el motivo por el cual continúa residiendo en una nación a la que critica de forma sistemática, sugiriendo que, si su descontento es tal, debería trasladarse a Caracas o Teherán.
Ante la pregunta directa, el bajista respondió de forma tajante: «Tal vez lo haga». A lo largo de la charla, el comunicador puso énfasis en lo que considera una contradicción fundamental en la vida del artista: atacar ferozmente al sistema y a los líderes estadounidenses mientras disfruta de las ventajas de vivir en dicho suelo.
«¿Por qué vivir en un lugar si lo odias tanto o si odias tanto a sus líderes?», cuestionó Morgan, una pregunta que provocó una reacción visiblemente incómoda en el activista.
Más allá de la posibilidad de una mudanza, Waters aprovechó el espacio para reafirmar su respaldo absoluto a Nicolás Maduro, a quien calificó como el «líder democráticamente electo» de la nación sudamericana.
El músico justificó su postura y aseguró apoyar a Maduro por representar los principios del proceso revolucionario bolivariano y chavista, además de mantener que el mandatario actúa en nombre de la población venezolana.
Afirmó que la sociedad en Venezuela vive bajo una dinámica «completamente diferente» a la que se experimenta en potencias occidentales como Estados Unidos o Inglaterra.

