El conglomerado armamentístico ruso Rostec presentó nuevos vehículos de ingeniería militar diseñados para operar en escenarios de guerra nuclear y anunció la entrega de un lote de tanques especiales IMR-3M a las Fuerzas Armadas de Rusia.
Según la compañía, el IMR-3M —un vehículo de ingeniería de eliminación de obstáculos construido sobre el chasis del tanque T-90— se ha convertido en un equipo ampliamente utilizado en el conflicto en Ucrania. Su función es despejar escombros, abrir paso a través de fortificaciones y superar barreras levantadas por las fuerzas ucranianas.
El vehículo está equipado con sistemas de guerra electrónica y protección adicional contra drones. Cuenta con una hoja topadora, un arado antiminas y un brazo telescópico de excavación para trabajos pesados. También dispone de blindaje contra radiación y una cabina sellada para proteger a la tripulación en caso de un ataque nuclear.
Rostec subrayó que estas capacidades son esenciales para el avance de unidades blindadas y de infantería. Añadió que la incorporación de estos sistemas coincide con una elevada demanda operativa y con la conmemoración del Día de las Tropas de Ingenieros de Combate.


