La Organización de Inteligencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) afirmó haber frustrado un complot terrorista llevado a cabo por agencias de espionaje de más de 10 países con el objetivo de desestabilizar el orden en Irán.
El puesto de mando del enemigo se formó inmediatamente después de la guerra de 12 días con la participación de 10 servicios de inteligencia hostiles”, confirmó la organización de seguridad iraní el lunes.
El CGRI expresó en un comunicado que los incidentes terroristas que han ocurrido en los últimos días en el país eran parte de un complot estadounidense-israelí para socavar la integridad iraní. La organización de inteligencia comentó que este plan tenía como objetivo promover disturbios internos junto a una intervención extranjera para generar una amenaza contra la nación.
Los documentos analizados definen que los planes del enemigo se mueven en tres ejes que son la incitación al caos interno, la movilización de grupos hostiles y la intervención militar, centrados en cumplir el objetivo de una amenaza existencial. La organización declaró que el plan fue derrotado gracias a la vigilancia de las fuerzas de seguridad y la colaboración de la población.
EL CRGI anunció que arrestó a 735 personas afiliadas a redes de antiseguridad, citó a 11.000 personas vulnerables, confiscó 743 armas de fuego no autorizadas e identificó a 46 personas identificadas con vínculos a servicios extranjeros. La investigación también dio a conocer que funcionarios políticos y de seguridad extranjeros apoyaron directamente estas acciones incitando a acciones concretas como promover la violencia, el uso de plataformas de redes sociales para incitar hechos violentos y el despliegue de matones en el país.
Las autoridades del CRGI confirmaron que el plan, denominado «Operación Golpe Relámpago», ha dejado durante los disturbios una serie de asesinatos a civiles, fuerzas de seguridad, agentes del orden y miembros de Basich durante enfrentamientos violentos.
El Ministerio de Inteligencia de Irán informó además de haber arrestado a 16 individuos descritos como matones y criminales activos en los incidentes terroristas de diciembre en Teherán.

La violencia, alentada principalmente por Israel y Donald Trump, provocando graves daños a la propiedad pública y privada con la destrucción de una serie de instalaciones y la muerte de miles de civiles, incluidos mujeres y niños.
El Gobierno iraní considera que este complot y los disturbios son parte de una campaña para perturbar la soberanía iraní por parte de Estados Unidos e Israel tras el fracaso de la guerra de 12 días llevada a cabo en junio.


