Con pleno éxito se completaron en Rusia las pruebas de un novedoso complejo óptico que pronto se traducirá en la puesta en marcha de un gran telescopio espacial, comunicó este martes la corporación estatal Rostec.
Para ello, los ingenieros fabricaron un espejo parabólico principal con un diámetro de 3,12 metros y una masa de aproximadamente 3 toneladas, así como elementos ópticos adicionales para el telescopio. «Además, la forma del gran espejo primario se puede ajustar durante el funcionamiento, lo que reduce la distorsión causada por las influencias atmosféricas», precisó Vadim Kaliuguin, director general del ‘holding’ Shvabe, fabricante de la óptica.

El sistema demostró su alta calidad durante las pruebas. Así, las imágenes de objetos espaciales obtenidas por el Centro Láser Experimental Titov, ubicado en la república de Altái (colindante con Mongolia, China y Kazajistán), superaron significativamente el nivel de detalle de todas las existentes hasta el día de hoy, indicó Rostec.
La puesta en funcionamiento del telescopio está prevista para el primer trimestre de 2026. El nuevo sistema ayudará a rastrear desechos espaciales, satélites artificiales y otros objetos en el espacio cercano a la Tierra, a distancias de hasta 3.500 kilómetros.
El telescopio también incluye un telémetro láser lunar, que permite medir la distancia hasta el satélite natural con una precisión de milímetros. Esto resulta de particular importancia para ajustar el funcionamiento de GLONASS, un sistema global de navegación por satélite desarrollado por Rusia, que toma en cuenta la influencia gravitacional de los cuerpos celestes sobre los satélites.



