Si siempre hacen lo mismo los mismos el resultado no puede ser diferente.
Quienes lo han roto todo no pueden ser el pegamento de la izquierda.
El problema no es Rufián, muy posiblemente puede ser parte de la solución, el problema son los que han llevado a la izquierda al desastre y siguen porque son los que han dinamitado la izquierda para montar agencias de colocación.
Dicen que la macroeconomía va muy bien, irá personalmente no lo he notado, la microeconomía me va muy mal. Lo que hace a los trabajadores más ricos o más pobres no es el salario que ganan, lo realmente importante es para lo que alcanza ese dinero y si tenemos los servicios básicos garantizados, incluyendo a la vivienda.
Seguimos siendo un país que depende del turismo, lo que quiere decir que depende de que a otros países les vaya mejor que a nosotros para que vengan de vacaciones. Una economía débil, sin industria, con salarios insuficientes y trabajos de mala calidad.
Si me pagan el doble de salario y la vida sube el triple la realidad es que soy más pobre, si mí salario no alcanza para la vivienda y los servicios básicos no vivo, como mucho sobrevivo.
Si un trabajador con empleo se mantiene en la pobreza, si un salario o una pensión no llega para vivir con dignidad, no me hables de justicia social, no me digas que eres de izquierdas, por lo menos no me mientas.
Si estás en política por interés general y no por interés personal y fracasas una y otra vez hundiendo cada vez más a la izquierda te apartas y das un paso a un lado si tienes un mínimo de dignidad.
Más empleo es bueno, pero cuando los nuevos empleos no permiten vivir y tampoco sobrevivir sin ayuda de la familia, o de la limosna, eso no es justicia social.
La izquierda no puede ser unida por quienes la han roto, los culpables del desastre tienen que apartarse y dejar de ser un lastre para la clase trabajadora.
SUMAR ha restado, los líderes de SUMAR han fracasado, si estas personas realmente estuviesen por ideales o por interes general habrían dado un paso a un lado hace mucho tiempo.
Maíllo pide que Yolanda Díaz dé un paso al lado y «renovar» el liderazgo en la nueva coalición. Yolanda Díaz es un cáncer desde siempre, que pregunten en Galicia y vean el legado que ha dejado.
Maíllo desde Izquierda Unida ha dicho: «Tenemos que tener la humildad de decir, «Yo estoy al servicio de un proyecto común y será el proyecto común el que determine si soy útil útil o no». Estoy seguro de que Yolanda Díaz y su pandilla no se darán por aludidos, porque su política es o «yo o el caos».
No todo el mundo suma, no todos son útiles, algunas personas han demostrado su capacidad para destruir y su personalismo tóxico ha hecho demasiado daño.
André Abeledo Fernández

