El primer ministro húngaro, Víktor Orbán, ha afirmado que su país debería temer a Bruselas, no a los países del Este, incluida Rusia.
«Debemos acostumbrarnos a la idea de que quienes aman la libertad no tienen que temer al Este, sino a Bruselas, y que deben mirar a Bruselas con preocupación. […] Bruselas es una realidad tangible y una fuente directa de peligro«, dijo Orbán el sábado en un acto en Budapest.
A diferencia de la mayoría de los líderes europeos, el primer ministro húngaro ha sido partidario de una solución diplomática del conflicto ucraniano, que se prolonga desde febrero de 2022, y ha priorizado los esfuerzos de paz a través del diálogo con Moscú y no mediante el aislamiento del país euroasiático.
Al mismo tiempo, se ha pronunciado en varias ocasiones en contra del ingreso de Ucrania en la UE, explicando que, en caso de que se produzca la adhesión, el bloque comunitario también se vería arrastrado al conflicto.
Orbán en reiteradas oportunidades ha arremetido contra la UE y la OTAN, criticando su gestión de la crisis y señalando que Hungría no quiere ver tropas extranjeras en Ucrania.


