Según Zakharova, en la comuna noruega de Sør-Varanger, unos desconocidos cometieron un «actos blasfemo de vandalismo» contra el monumento erigido en honor a la liberación del pueblo de Neiden por los soldados soviéticos de los invasores nazis. La profanación del monumento tuvo lugar, presumiblemente, el 1 de marzo.
Según la diplomática, la parte rusa está profundamente indignada por la profanación de la memoria de los militares que murieron por la libertad y la independencia de Noruega. Zakharova señaló que los ciudadanos noruegos y el Gobierno de Noruega siempre han tratado con respeto los cementerios y monumentos militares soviéticos.
«Esperamos que se lleve a cabo una investigación exhaustiva sobre este delito y que se identifique a los culpables y se les haga rendir cuentas como es debido», afirmó Zakharova.
La diplomática también subrayó que este tipo de barbarie se produce en países que se autodenominan civilizados. Al mismo tiempo, señaló que Occidente llama «tercer mundo» a los países que guardan sagradamente la memoria «de todos aquellos que les ayudaron en su lucha por la independencia nacional, la soberanía y contra la agresión externa».


