
Las fuerzas de ocupación israelíes atacaron este viernes un centro de mantenimiento de la paz de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en Líbano (FINUL) en Qouzah, al sur del país, como parte de las intenciones expansionistas de Israel en la región.
Durante los ataques, al menos tres soldados ghaneses de la misión de paz de la ONU resultaron heridos y uno de ellos debió ser trasladado a Beirut para recibir tratamiento. «En medio de fuego intenso a última hora de la tarde, tres pacificadores resultaron heridos dentro de su base en Al Qawzah, en el suroeste del Líbano», informó la misión en un comunicado.
Sin atribuir la autoría a ningún actor en concreto, la FINUL prometió investigar el «terrible» suceso y calificó de «inaceptable» atacar a cascos azules desplegados bajo el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU. Los otros dos militares heridos fueron atendidos en un centro médico propio tras el ataque, que también causó un incendio en las instalaciones.
Sin embargo, la Presidencia libanesa denunció este ataque como parte de las acciones que Israel está llevando a cabo contra la integridad territorial del Líbano: «Hoy, los ataques incluso alcanzaron el punto de asalto directo a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano, con un ataque al contingente ghanés que causó heridas entre sus miembros».
Las autoridades libanesas y la FINUL informan que Israel ha cometido más de 15.400 violaciones al acuerdo de alto el fuego desde su entrada en vigor en noviembre de 2024, con cientos de libaneses asesinados durante el último año.
Escalada militar israelí en territorio libanés
Israel inició su última escalada contra Líbano durante la madrugada del lunes 2 de marzo, cuando lanzó extensos ataques aéreos contra el suburbio sur de Beirut (Dahye) y el sur del país. Aproximadamente a las 03H30 hora local, aviones de guerra israelíes realizaron una oleada de ataques de una hora contra barrios densamente poblados de Haret Hreik y zonas cercanas al Aeropuerto Internacional de Beirut.
Durante esta jornada, al menos nueve personas fueron asesinadas y otras 17 resultaron heridas en una serie de bombardeos israelíes contra la localidad de Nabi Chit, en el este del país.
El número de muertos por la ofensiva aérea contra el Líbano se eleva ya a al menos 217 y el de heridos a unos 800, según un comunicado del Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública de Líbano.
En este contexto, recientemente el secretario general del movimiento de resistencia libanesa Hezbolá, Naim Qassem, declaró que el Líbano ha alcanzado el límite de su paciencia ante las continuas violaciones de su soberanía por parte de Israel, atribuyendo la escalada regional a la «ocupación e influencia estadounidense-israelí».
Respecto a las violaciones israelíes durante los últimos 15 meses, Qassem sostuvo que estas fueron diseñadas deliberadamente para dejar al Líbano sin influencia, socavando así la soberanía del país, «Nuestro deber era hacer todo lo posible para poner fin a esta peligrosa vía de agresión continua», declaró.

