
El recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba provocó una crisis de combustible en la isla caribeña, impactando los viajes interprovinciales y la vida cotidiana de la población, que sufre extensas esperas por boletos en agencias como Arenal en La Habana, capital de la nación antillana.
La escasez de combustible golpea la cadena de suministros, llevando a una drástica reducción en la disponibilidad de transporte. Los ómnibus mantienen salidas diarias desde la capital hasta las cabeceras provinciales, pero con menos capacidad operativa, mientras que los trenes disminuyeron su frecuencia y ahora circulan cada ocho días.
Juan Carlos Camero, un viajero que busca llegar a Guantánamo, relató a la multiplataforma informativa teleSUR que lleva ”más de dos semanas” intentando conseguir un pasaje. Los cubanos de a pie y la población más vulnerable padecen la crisis, pasando madrugadas en las agencias de boletos con la esperanza de conseguir un cupo.
En medio de la espera, la solidaridad se impone, con desconocidos compartiendo café. Sin embargo, muchos se marchan con las manos vacías. La enfermera Georgelina Oliva expresó su frustración: ”Yo he perdido un día de trabajo para venir a hacer la cola y ahora mañana tendré que perder otro día”.
Oliva condenó la política hostil de Estados Unidos, afirmando que ”es el pueblo que está sufriendo todo este problema”. ”Si esas personas tuvieran un corazón no cometerían este crimen, porque esto es un crimen”, enfatizó.
Por el momento se mantienen servicios priorizados como el Medibús para pacientes, el traslado de personal de salud, estudiantes y la distribución de alimentos.
Ante la crisis energética, el Gobierno cubano aceleró el programa de instalación de fuentes renovables de energía. Se prevé la implementación de veinte mil sistemas fotovoltaicos para viviendas, y diez mil módulos solares están en proceso de distribución para el personal de la salud y la educación.
Además, como parte de la ejecución de la estrategia nacional, la empresa Copextel avanza en la instalación de 1.064 sistemas solares, los cuales forman parte de un lote de 2.671 unidades destinadas a centros vitales en todos los municipios del país.
Los sistemas, con una capacidad de 2 kilovatios (kW) cada uno, provienen de una donación procedente de China que totaliza 5.000 unidades, de las cuales ya se completaron 141 montajes. La Habana lidera el avance, con 55 ensamblajes, de 68. De acuerdo con las autoridades de Copextel, el despliegue es una prioridad urgente para garantizar servicios básicos de manera independiente al Sistema Eléctrico Nacional.
La urgencia de estos programas responde a la compleja situación energética por la que atraviesa Cuba, producto de que el 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara una orden ejecutiva que faculta a Washignton para gravar a los bienes procedentes de países que suministren petróleo a la isla.
Esa acción del inquilino de la Casa Blanca obstaculizó el suministro de combustibles en Cuba, lo que ha obligado al Ejecutivo a buscar alternativas de generación renovable para sostener la vitalidad de sus servicios básicos.

