El primer ministro eslovaco informó de que, tras una reciente conversación con el presidente de Ucrania, quedó patente la falta de interés por parte de Kiev en reanudar los suministros de petróleo a Eslovaquia y Hungría. Fico subrayó que Eslovaquia seguirá ejerciendo presión, señalando que la situación actual parece un intento de castigar a Bratislava por su postura pacífica y su negativa a apoyar los créditos militares para Ucrania.
«Zelenski nunca dejará pasar el petróleo. Nunca. Recuérdenlo. Podemos debatirlo entre nosotros todo lo que queramos. Nuestra obligación es ejercer presión, y la ejerceremos. Pero de la conversación que mantuve con él, una conversación bastante extraña, se desprende una cosa: no le interesa en absoluto que el petróleo llegue al territorio de Eslovaquia y Hungría», declaró Fico.
El primer ministro subrayó que la Comisión Europea se encuentra actualmente en una situación difícil, pero que las decisiones oficiales permiten a Eslovaquia recibir petróleo y gas hasta 2027, y que la CE debe conceder una excepción, apoyando a Bratislava, incluso a pesar de las discrepancias internas.
Recordemos que, el 27 de febrero, el primer ministro de Eslovaquia acusó a las autoridades ucranianas de intentar convencer a la Unión Europea de que el oleoducto «Druzhba» no es operativo, señalando que Kiev está llevando a cabo una campaña informativa para presentar el trazado a través del territorio de Ucrania como técnicamente inadecuado.
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, informó de los planes para crear una comisión conjunta con Bratislava sobre el oleoducto «Druzhba». Según él, el objetivo de la comisión es visitar las instalaciones y comprobar la situación real.

El 14 de marzo, el jefe del Gobierno eslovaco instó a que se otorgara a la Unión Europea un mandato para negociar con Rusia la resolución de la situación en Ucrania. Al mismo tiempo, subrayó que la Comisión Europea se había posicionado formalmente del lado de Bratislava en la cuestión de la interrupción de los suministros de petróleo a través del oleoducto «Druzhba» por parte de Kiev; sin embargo, en su opinión, no está ejerciendo suficiente presión para que se restablezcan.


