Hoy cuando la guerra desatada por el imperialismo contra los pueblos soberanos y dignos no deja de golpearnos todos los días, la lucha contra su brazo armado, la OTAN, es una de las tareas principales de quienes se reivindican antiimperialistas.
A cuatro décadas de un referéndum manipulado se constata, por si había alguna duda, que estamos plenamente integrados en la estructura militar otanista y la supuesta “no integración” fue una ficción sin contenido real.
La anunciada reducción de la presencia militar estadounidense fue, directamente, una mentira. Las bases de Rota y Morón se reforzaron y son usadas para las agresiones en Asia Occidental y para el suministro de armamento a la entidad colonial sionista.
Recordar el referéndum trampa no es un ejercicio de memoria, sino una tarea política urgente. Decir NO a la OTAN es rechazar la agresión permanente contra la soberanía de los pueblos, la conversión de nuestro país en plataforma de guerra y la subordinación imperialista. Es defender el derecho a decidir, a vivir en paz y a destinar los recursos a la vida y no a la destrucción.
OTAN NO. BASES FUERA.
CONTRA LA GUERRA IMPERIALISTA.
POR LA PAZ, LA SOBERANÍA Y LA JUSTICIA SOCIAL.

