La vicecanciller Olimpia Ochoa subrayó que el fortalecimiento de la cooperación entre ambas regiones resulta esencial para avanzar hacia un orden internacional más justo, democrático y multipolar, basado en el respeto al derecho internacional, la soberanía de los Estados y la no injerencia en los asuntos internos.
En su intervención, destacó que Nicaragua mantiene una firme voluntad de impulsar la unidad entre los países del Sur global como vía para enfrentar desafíos comunes y promover el desarrollo, la paz, la seguridad y la equidad.
Asimismo, abogó por un multilateralismo renovado que permita a las naciones coordinar esfuerzos y defender sus legítimos intereses en los escenarios internacionales, especialmente en espacios como la Organización de las Naciones Unidas.
Ochoa señaló que este enfoque también implica fortalecer la cooperación en áreas estratégicas como la seguridad alimentaria, la agricultura sostenible, la educación, la ciencia, la salud, la innovación y el comercio justo, en beneficio de los pueblos de América Latina, el Caribe y África.
La diplomática reiteró además la histórica solidaridad de Nicaragua con los pueblos africanos y su rechazo a las medidas coercitivas unilaterales y otras formas de presión que obstaculizan el desarrollo de las naciones.
“Rechazamos la persistencia de los mecanismos de dominación externa que, en su afán de hegemonía, obstaculizan el desarrollo de los pueblos libres del mundo mediante medidas coercitivas unilaterales y otras formas de presión, pretendiendo perpetuar nuevas formas de colonialismo contra los pueblos dignos y soberanos”, manifestó.
Igualmente, reconoció las demandas de reparaciones por los crímenes del colonialismo y la esclavitud, y reafirmó la voluntad de continuar trabajando junto a África para construir un futuro de paz, prosperidad, justicia y dignidad para las presentes y futuras generaciones.
El foro de alto nivel Celac-África constituyó un espacio orientado a fortalecer la reconexión y el diálogo entre ambos continentes.
Los presentes abogaron por una hoja de ruta compartida en materia de cooperación Sur–Sur, desarrollo sostenible, reconocimiento y justicia histórica de las comunidades étnicas, comercio e inversión, política exterior y fortalecimiento institucional.


