Irán ha ganado la guerra no perdiendo y Trump y Netanyahu ya han perdido.
Netanyahu encontró tonto útil con Donald Trump el la Casa Blanca para poder comenzar su guerra con Irán, un Trump que fue convencido por el Mossad de que asesinando al gobierno iraní pondrían a Irán de rodillas y provocarían un levantamiento contra el gobierno. Donald Trump como ignorante global no entendió que el resultado sería el contrario, la unidad del pueblo iraní contra un enemigo externo y común.
Irán no ha perdido la guerra y esa es una gran victoria para la humanidad, el imperio Yanqui derrotado junto al Israel sionista, los monstruos del eje del mal Trump y Netanyahu junto a sus lacayos y mamporreros deben ser parados para salvar a toda la humanidad de un desastre planetario irreversible.
Trump está desesperado y busca una salida a la guerra en Irán. Lo aterra el temor a una crisis económica historica y brutal junto a la soledad internacional con sus socios desmarcándose de su estrategia.
El anuncio de unas negociaciones «positivas» es un nuevo bandazo mientras Irán niega las negociaciones y rechaza el acuerdo de Paz propuesto desde la Casa Blanca para hacer su contrapropuesta.
Donald Trump tiene miedo de tener un resultado catastrófico en las elecciones a medio mandato en los EEUU, es un criminal no condenado y necesita como Netanyahu en Israel continuar siendo presidente para no acabar en un juzgado y hasta en una cárcel.
El gobierno de Donald Trump es culpable de ser cómplice de Israel en el genocidio del pueblo palestino, en la destrucción de Siria y en la guerra contra Irán y el Líbano.
El Trumpismo ha roto con cualquier tipo de legalidad internacional y ha pisoteado los derechos humanos. Ha insultado a supuestos amigos y enemigos inventados con sus amenazas y su prepotencia, ha llevado la crisis económicas a los pueblos del mundo incluido el pueblo estadounidense.
El gobierno Trump secuestró al Presidente de Venezuela Nicolás Maduro, asesino a cien personas en su incursión ilegal en Venezuela, es culpable de ejecuciones extrajudiciales en el Mar Caribe.
El gobierno Trump asesinó al Ayatolá de Irán a gran parte de su gobierno y a miles de iraníes con un ataque cobarde y traidor, el mismo Donald Trump lo reconoció delante de la presidenta de Japón al compararlo con el ataque a Pearl Harbor. Trump aprovechó las conversaciones de Paz que eran un simple teatro para atacar a Irán por sorpresa.
Donald Trump y Benjamín Netanyahu son dos terroristas que lo han roto todo para no perder el poder, han llevado a la humanidad al abismo por su propio interés.
La ONU ha acusado a los culpables de la guerra de Irán de estar coqueteando con una catástrofe sin paliativos para toda la humanidad.
El Alto Comisionado de la ONU para los DDHH, Volker Türk, aseguró que el bloqueo del estrecho de Ormuz puede acarrear una profunda crisis alimentaria y sanitaria que afectará precisamente a los más pobres del Planeta.
El Alto Comisionado de la ONU recuerda a las partes que la cruda realidad no justifica la violación de los derechos humanos, además de calificar el coste humano de la guerra de imprudente y alarmante, sobre todo porque denuncia que las hostilidades se están llevando a cabo sin tener en cuenta las consecuencias inmediatas para la población civil. Algo que no es nuevo solo hay que ver lo que han hecho en Palestina para calibrar lo que les importa la vida de los civiles, niños incluidos.
Naciones Unidas insiste en que la interrupción del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz afectará gravemente a las cadenas de suministro globales, con consecuencias nefastas para las personas más pobres del mundo.
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU avisa de que cerca de 45 millones de personas más en el mundo podrían padecer malnutrición aguda si se prolonga la guerra más tiempo. Otro genocidio a agradecer a Netanyahu y Donald Trump.
Palestina, Irán, Venezuela, Cuba, Líbano, Siria, Donald Trump y Benjamín Netanyahu se están bañando en sangre inocente para enriquecerse y salvarse del peso de la justicia.
André Abeledo Fernández

