
El 5 de agosto, 92 presos políticos antifascistas recluidos en cárceles de Ucrania llevarán a cabo una huelga de hambre colectiva de un día para denunciar las duras condiciones de reclusión y las torturas a las que se ven sometidos.
La naturaleza fascista del régimen de Ucrania conlleva la represión más feroz contra las personas que, desafiando el terror, se atreven a enfrentarlo y a resistirse a la aniquilación de su pueblo para servir a los intereses del imperialismo euro-estadounidense.
Se calcula que más de 50.000 presos políticos antifascistas sobreviven en las condiciones más salvajes de represión y tortura. Además, 150.000 personas están siendo procesadas por deserción, evasión del servicio militar obligatoria, negativa a participar en la guerra, etc.
Otras 300.000 personas han sido objeto de citaciones policiales y del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), intimidación, amenazas, las llamadas ‘conversaciones preventivas’, visitas de las fuerzas de seguridad a sus domicilios y presión de grupos nacionalistas armados.
El fascismo, como expresión de la eliminación de cualquier vestigio de límites morales o legales, no es una excepción histórica. Es la evolución natural de la democracia burguesa en tiempos de crisis. En estas épocas el capitalismo adopta como “solución” la destrucción de la economía productiva y su sustitución por la fabricación de armamento, y la guerra como máxima expresión de la devastación provocada.
La extensión y el salvajismo de la represión en Ucrania no es una rareza, es una muestra que anticipa el destino que la oligarquía que gobierna la UE prepara para la clase obrera y los pueblos de Europa, especialmente para los que formamos parte de la OTAN.
A escala internacional se intensifica la represión contra organizaciones antifascistas y antiimperialistas; mientras, en el Reino de España se recrudece la represión contra la clase obrera y los movimientos sociales cuya expresión más dura es el ensañamiento contra Pablo Hasel y demás presos políticos.
El 5 de agosto, 92 presos políticos antifascistas recluidos en cárceles de Ucrania llevarán a cabo una huelga de hambre colectiva de un día para denunciar las duras condiciones de reclusión y las torturas a las que se ven sometidos. A ellos se unirán otros presos políticos de países como Turquía o Grecia.
El valiente desafío que supone, junto a la incipiente coordinación internacional que se pone de manifiesto, es una buena noticia que nos interpela.
Por todo ello, las organizaciones abajo firmantes:
1º.- Manifiestan su firme solidaridad con los presos políticos de Ucrania y de otros países que llevarán a cabo una huelga de hambre el día 5 de agosto y saludan la coordinación internacional que la ha hecho posible.
2º La lucha antiimperialista y antifascista tiene como pilar básico e ineludible la solidaridad con los presos políticos. tanto en nuestro Estado, como en el plano internacional.
3.- Esta solidaridad internacionalista, antiimperialista y antifascista adquiere especial relevancia cuando la oligarquía euro-otanista prepara la guerra contra Rusia y el fascismo adquiere formas cada vez más precisas en nuestros Estados para tratar de impedir que el creciente nivel de conciencia que la crisis propicia se fortalezca y se organice.
¡VIVA LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA DE LA CLASE OBRERA Y DE LOS PUEBLOS!.

