
Con un gran saludo comunista nos dirigimos a ti los comunistas antifascistas ucranianos, presos políticos del régimen de Zelenski, los hermanos Mijaíl y Aleksandr Kononóvich.
Conocemos tu lucha heroica, tus convicciones, tu valentía y tu honestidad, con las que defiendes tus ideales en nombre de Cataluña, de tu patria, del humanismo, del comunismo y de toda la humanidad.
¡Eres un poeta que destruye con la palabra el sistema imperialista!
Tus canciones y tus textos son más poderosos que las armas nucleares: destruyen el mito de la «democracia capitalista» y desenmascaran el poder capitalista nazi e injusto de Europa, que oprime y esclaviza a los pueblos.
Admiramos tu valentía, tu firmeza y tu voluntad inquebrantable. No has renunciado a tus convicciones a pesar de la persecución, el encarcelamiento y la presión ejercida por el Estado español.
Nosotros, al igual que tú, somos presos políticos.
Pasamos ocho meses en prisión y llevamos ya más de cuatro años bajo arresto domiciliario, obligados a llevar pulseras electrónicas con GPS.
Fuimos golpeados y torturados, y nuestras familias también fueron atacadas.
Querían obligarnos a rendirnos, a traicionar a nuestros camaradas y a renunciar a nuestra causa. Pero nosotros, al igual que tú, no nos rendimos y seguimos luchando contra los regímenes fascistas.
Nosotros, los comunistas de Ucrania, somos perseguidos por un régimen que forma parte de la política neocolonial del mundo occidental. Cientos de nuestros camaradas están encarcelados en prisiones y campos, miles de comunistas han sido sometidos a una represión brutal y cientos de nuestros camaradas han sido asesinados.
A pesar de todo, los comunistas de Ucrania no hemos abandonado nuestra combativa Bandera Roja revolucionaria. Continuamos la lucha.
Vemos la injusticia que emana de los regímenes monárquicos y capitalistas de España, Gran Bretaña, Suecia y otros Estados, donde el poder se encuentra en manos de las élites gobernantes, de los reyes y de los usurpadores.
Otro usurpador semejante es el fascista Donald Trump. Estados Unidos sigue siendo el bastión del capitalismo y de la injusticia social, un Estado cuya política lleva muerte, guerras y destrucción a los pueblos que han elegido el camino de la independencia, la dignidad, el socialismo y la justicia.
¡Pero no estás solo! ¡Somos millones!
Seguiremos luchando por la justicia, el humanismo y el comunismo. Estamos convencidos de que solo el camino comunista de desarrollo de la humanidad puede ofrecer a los seres humanos la posibilidad de vivir sin guerras, sin pobreza, sin explotación, sin opresión y sin prejuicios de clase o nacionales; vivir con dignidad y construir el futuro en nombre de la paz y del bien.
Querido Pablo, continúas luchando y nosotros seguimos atentamente toda la información disponible sobre ti. La recopilamos literalmente fragmento a fragmento a través de nuestros camaradas y siempre nos preocupamos por tu destino.
En nuestros actos y durante nuestros encuentros con camaradas, jóvenes comunistas, comunistas y antifascistas, siempre te ponemos como ejemplo de una persona que no ha renunciado a sus convicciones y que no se ha doblegado ante el sistema represivo.
¡Resiste, querido amigo, hermano y camarada!

