Ali, el chivo expiatorio y el imperio: la barbarie que se esconde detrás de un perdigón

Publicado:

Noticias populares

Ali, el chivo expiatorio y el imperio: la barbarie que se esconde detrás de un perdigón

Camaradas:

Un niño de ocho años, Ali, ha sido tiroteado en la cabeza con una pistola de perdigones por unos encapuchados en Ceuta. Un niño. Ocho años. Y ya es objetivo de la barbarie racista que la derecha y la ultraderecha llevan meses sembrando en este país con total impunidad. No hay palabras suficientemente duras para calificar a quienes empuñan un arma contra un crío: son fascistas cobardes, sin una pizca de humanidad, y su ignorancia, su estupidez y su falta absoluta de empatía son un cáncer para cualquier sociedad que aspire a llamarse sana.

La semilla del odio siempre acaba en cosecha de violencia

No es casualidad. No es un hecho aislado ni el producto de una mente enferma que actúa sola, por mucho que algunos quieran presentarlo así para lavarse las manos. Cuando durante meses se repite desde tribunas públicas, platós de televisión y escaños parlamentarios que las personas migrantes son una «invasión», una «amenaza» o un «problema que resolver», se está fabricando, ladrillo a ladrillo, el permiso social para la violencia.

Los encapuchados que dispararon a Ali no nacieron con el odio incorporado: se lo han inculcado el PP y VOX con su discurso criminalizador, junto con una parte de los medios de comunicación que amplifican ese discurso como si fuera sentido común.

A los más débiles los han usado siempre

Y aquí no acaba la historia, porque a los más débiles los han usado siempre. A las personas migrantes, a esos seres desesperados que huyen del hambre y de la dictadura, se las convierte en arma arrojadiza para desestabilizar y chantajear, exactamente igual que ya se ha hecho antes.

No tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas: detrás de Marruecos, de su monarquía sátrapa y de la dictadura de Mohamed VI, están Israel y Estados Unidos, utilizando a seres humanos desesperados como carne de cañón en su tablero de ajedrez geopolítico.

Abrir o cerrar la frontera de Ceuta a voluntad, o permitir la llegada de oleadas de personas desesperadas cuando conviene presionar a España o a la Unión Europea, constituye el mismo tipo de chantaje que solo puede sostenerse con la connivencia de quienes realmente mandan en la región.

El chivo expiatorio de siempre

La estrategia no es nueva ni original. Es la misma que empleó la Alemania nazi contra el pueblo judío, la misma que hoy sostiene el sionismo israelí contra el pueblo palestino y la misma que utiliza Donald Trump contra los pueblos del mundo entero.

Se busca un enemigo débil, sin capacidad de defenderse políticamente y sin representación mediática propia, y se le convierte en el culpable de todos los males, mientras el eje Trump-Netanyahu mueve los hilos regionales y necesita gendarmes como Mohamed VI, dispuestos a hacer el trabajo sucio.

La ultraderecha española, lacaya del mismo amo

Y, mientras tanto, aquí, la ultraderecha y la derecha extrema lamen las botas del mismo patrón. Santiago Abascal, Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso: todos ellos, cada uno a su manera, se alinean sin fisuras con el proyecto de Trump y Netanyahu, aplauden el genocidio en Gaza, jalean el atlantismo más rancio y convierten al migrante en el enemigo interno perfecto para desviar la mirada de quién dirige realmente el espectáculo.

El Partido Popular y VOX no son proyectos autónomos: son sucursales ibéricas de un mismo proyecto imperial, igual que Junts per Catalunya se suma, cuando conviene, a ese coro de servilismo hacia Washington y Tel Aviv.

Llaman «invasión» a la huida desesperada de miles de personas que escapan de la miseria y de los abusos, buscando una Europa idealizada que cada día se parece más a una fortaleza en plena involución hacia la barbarie fascista.

No hay neutralidad posible ni solución sin internacionalismo de clase

Como delegado sindical y militante comunista, no puedo ni quiero mirar para otro lado. La clase trabajadora no tiene enemigos entre quienes huyen del hambre y de la guerra: nuestro enemigo es el capital, que necesita dividirnos por origen, religión o color de piel para impedir que nos unamos contra quienes realmente nos explotan.

Un niño tiroteado en la cabeza en Ceuta no es un hecho aislado: es la consecuencia última de un tablero en el que las grandes potencias mueven fichas humanas sin escrúpulos y en el que la derecha local se presta gustosa a hacer de policía de fronteras del imperio.

Exigimos que se investigue este ataque hasta las últimas consecuencias, que se depuren responsabilidades políticas por el discurso de odio que lo alimenta y que ningún niño, venga de donde venga, vuelva a sufrir un solo perdigón por el color de su piel o por el lugar donde nació.

Mientras Abascal, Feijóo y Ayuso sigan siendo correa de transmisión de Trump y Netanyahu, seguiremos viendo niños tiroteados y fronteras convertidas en armas de chantaje.

No nos van a dividir.

 

Até a vitoria sempre!

 

André Abeledo Fernández

DEJA UN COMENTARIO (si eres fascista, oportunista, revisionista, liberal, maleducado, trol o extraterrestre, no pierdas tiempo; tu mensaje no se publicará)

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas noticias

La OTAN confirma que entregó 100.000 millones a Ucrania para que le comprara armas a EE.UU

El secretario general de la OTAN; Rutte, declaró durante una reunión del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania el martes: «Durante el último año, los aliados han destinado más de 100.000 millones de dólares a la lista de prioridades de las necesidades de Ucrania y a las ventas militares estadounidenses a Ucrania».

Le puede interesar: