
La institución informó en su cuenta de X que los pescadores fueron encontrados dos días después y permanecen a bordo de la unidad naval BAE Atahualpa, desde donde serán trasladados a puerto para continuar con los procedimientos correspondientes.
La Armada no precisó el lugar donde fueron localizados, pero explicó que el hallazgo fue posible mediante acciones continuas de búsqueda y exploración aeromarítima, con el despliegue coordinado de medios navales y aéreos.
El Don Rufo se convirtió en la sexta embarcación ecuatoriana destruida por el Comando Sur de Estados Unidos desde el pasado 28 de agosto y la novena atacada este año.
Según el Gobierno estadounidense, la embarcación era utilizada como presunta estación flotante de reabastecimiento para lanchas dedicadas al transporte de drogas y estaría vinculada con la organización criminal Los Choneros.
Tras retirar a los tripulantes, las fuerzas estadounidenses hundieron la embarcación, según informó entonces el Comando Sur, que este jueves difundió imágenes de varias de estas operaciones realizadas en aguas del Pacífico.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó la víspera durante una visita a Quito que las operaciones buscan combatir a organizaciones criminales y que continuarán, aunque dijo que no tienen como objetivo matar a pescadores.
La mayoría de los tripulantes de los barcos atacados quedaron en libertad por falta de indicios, mientras otro grupo será procesado por presunta asociación ilícita.
La situación genera preocupación en el sector pesquero, en particular entre los familiares de los ocho desaparecidos de la embarcación Fiorella.
A pocos días de cumplirse ocho meses del incidente contra ese grupo, los parientes se reunieron este jueves por primera vez con representantes de la Subsecretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Gobierno para conocer las acciones realizadas y las investigaciones, reportó la prensa local.
“Tenemos que tener la esperanza de que nos van a ayudar”, dijo una familiar entrevistada por el canal de televisión Ecuavisa.
Estados Unidos no se atribuyó los tres primeros casos de pesqueros atacados entre enero y marzo de este año, entre ellos el del Fiorella.
En cambio, el Comando Sur sí reconoció las seis operaciones realizadas desde finales de agosto en medio de cuestionamientos de organizaciones sociales y de derechos humanos sobre los procedimientos y la falta de pruebas contra los tripulantes.

