
El jefe del Comité de Asuntos de Prisioneros de los hutíes, Abdul Qader al-Murtada, declaró al canal Al-Masirah que las fuerzas del grupo lograron liberar a todos sus prisioneros retenidos en esa región, aunque no precisó su número.
Las autoridades yemeníes no se pronunciaron de inmediato sobre esas afirmaciones, en medio de una rápida evolución de los combates y versiones contradictorias sobre el control de zonas estratégicas.
El anuncio se produce en momentos de fuertes cambios en el frente occidental, donde medios locales informaron que los hutíes entraron en los distritos de Hays y Al-Khawkhah, al sur de la provincia de Hodeidah, tras la retirada de fuerzas gubernamentales y sus aliados.
Otras informaciones señalaron avances del movimiento hacia la estratégica ciudad portuaria de Mocha, en la provincia de Taiz y próxima al estrecho de Bab al-Mandeb.
Sin embargo, el Gobierno yemení no confirmó oficialmente que los hutíes hayan tomado el control de la ciudad o de su puerto.
Antes de la reciente escalada, Hays y Al-Khawkhah permanecían bajo control de las fuerzas gubernamentales y sus aliados, en particular la Resistencia Nacional encabezada por Tariq Saleh, miembro del Consejo de Liderazgo Presidencial.
La costa occidental posee especial importancia estratégica por su ubicación sobre el mar Rojo y su proximidad a Bab al-Mandeb, uno de los principales pasos marítimos internacionales y enlace entre esa vía acuática y el golfo de Adén.
Los enfrentamientos actuales constituyen una de las mayores escaladas registradas en Yemen desde la tregua auspiciada por Naciones Unidas en 2022, tras varios años de relativa calma antes de la reanudación de las hostilidades en julio pasado.

