«Forzar el traslado de más de 2.000 pacientes al sur de Gaza, donde las instalaciones sanitarias ya están operando al máximo de su capacidad y no están en condiciones de absorber un aumento radical del número de pacientes, podría equivaler a una sentencia de muerte», advirtió la OMS en una declaración.
Las vidas de pacientes en cuidados intensivos o que dependen de soporte vital, pacientes sometidos a hemodiálisis, recién nacidos en incubadoras, las mujeres con complicaciones del embarazo están en juego. También se verían en peligro decenas de miles de desplazados que están buscando refugio dentro o en las inmediaciones de los hospitales del norte de Gaza.
«La OMS pide Israel que revoque inmediatamente las órdenes de evacuación de hospitales del norte de Gaza, y pide que proteja las instalaciones sanitarias, los trabajadores sanitarios, los pacientes y los civiles. La OMS también reitera sus llamamientos para la entrega inmediata y segura de insumos médicos, combustible, agua potable, alimentos y otra ayuda humanitaria a Gaza a través del cruce de Rafah», dice el comunicado.
El 13 de octubre, Israel instó a los pobladores de Gaza a buscar refugio en el sur del enclave por su propia seguridad, ante una inminente invasión que seguiría a varios días de bombardeos aéreos tras una incursión inédita de combatientes de Hamás en suelo israelí.
Según la ONU, ese traslado afectará a más de un millón de personas y podría acarrear consecuencias humanitarias devastadoras.


