Las declaraciones de Pyongyang sobre un hipotético conflicto nuclear, a juicio de Burmístrov, «grafican perfectamente la fuerte escalada del riesgo, provocada por EEUU, que van concentrando los medios de su arsenal estratégico cerca de la península».
El diplomático ruso apuntó que un submarino estadounidense con misiles balísticos nucleares, el USS Kentucky, realizó en julio pasado una visita al puerto surcoreano de Busan, por primera vez en más de 40 años.
Burmístrov mencionó además las apariciones, cada vez más frecuentes, de grupos de ataques de portaaviones de la Armada estadounidense en esta región, los vuelos de bombardeos estratégicos y aviones espía sobre el mar del Japón y las consultas de Washington y Seúl sobre el uso del paraguas nuclear de EEUU en el caso de un conflicto bélico con Corea del Norte.
El embajador respondió negativamente a la pregunta de si Rusia podría forjar una alianza con Corea del Norte y China como contrapeso al triángulo conformado por EEUU, Corea del Sur y Japón.
«No perseguimos el objetivo de articular alianzas antagónicas en el espíritu de la Guerra Fría», afirmó Burmístrov.


