Un soldado ucraniano tomado como prisionero por las tropas rusas cerca de la ciudad de Krasnoarmeisk (al noroeste de Donetsk) denunció el maltrato que recibían los efectivos de las Fuerzas Armadas de Ucrania por parte de los instructores británicos durante los ejercicios de entrenamiento.
«Me entrené en un campo de entrenamiento en la región de Rovno. Allí había británicos, enseñaban tácticas, medicina, a disparar y lanzar granadas», detalló Nikolái Verjovets en un video publicado este sábado por el Ministerio de Defensa de Rusia. «Nos llamaban chusma«, lamentó.
El militar también habló sobre los masivos saqueos de las propiedades de la población civil perpetrados por sus compañeros de armas. «Sé que [los miembros de] las Fuerzas Armadas de Ucrania saquean las viviendas y roban objetos de valor. Todo lo que tiene valor se lo roban», criticó.
Al mismo tiempo, recalcó la corrupción que rige en el país, señalando que es posible ser excluido de la movilización forzosa a cambio de sobornos. «Podría haberme librado de ir al frente, pero no tenía la cantidad de dinero necesaria. Pero el que tiene mucho dinero, ese seguramente lo pagó», dijo.
Por otro lado, el prisionero destacó el buen trato que recibió tanto él como otros militares ucranianos al rendirse a las fuerzas rusas, que les dieron de comer y de beber, así como té caliente.
«Nos brindaron asistencia médica inmediata, si había heridos o algo así», contó, instando a otros efectivos del Ejército ucraniano a no tener miedo a deponer las armas. «Hermanos, ríndanse, aquí nos tratan bien. No mueran en vano«, aconsejó.


