
La Central Obrera Boliviana (COB) anunció este viernes la ruptura del diálogo con el Ejecutivo del presidente Rodrigo Paz y calificó como una “revolución nacional” la movilización en rechazo al Decreto Supremo 5503, que eliminó los subsidios a los combustibles y provocó aumentos de hasta el 162 % en sus precios.
Durante una conferencia de prensa tras abandonar las negociaciones en la Casa Grande del Pueblo, en La Paz, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, denunció que el Gobierno se niega “de manera rotunda” a abrogar el decreto, pese a que el sindicato había propuesto elaborar una norma paralela que rescatara los aspectos positivos del DS 5503.
“Esto ya se ha vuelto una revolución nacional”, afirmó Argollo, al señalar que las protestas ya no se limitan a marchas o bloqueos, sino que representan una movilización de alcance nacional con participación de múltiples sectores sociales. El dirigente acusó al Gobierno de “traicionar el voto popular” obtenido en comunidades rurales y marginadas durante las elecciones.
“De la manera más honesta y sincera nos sentimos decepcionados de nuestros gobernantes que fueron a pedir el voto popular a las comunidades, sectores más alejados. Hoy lastimosamente ese voto se ha traicionado”, declaró.
El Decreto Supremo 5503, promulgado a finales de diciembre de 2025, ha generado fuertes reacciones en todo el país. La COB inició una huelga nacional exigiendo su inmediata anulación y la apertura de canales de diálogo genuinos. Las delegaciones regionales advirtieron desde entonces que intensificarían las protestas si no recibían una respuesta satisfactoria a sus demandas de soberanía económica.
Argollo comparó el impacto del DS 5503 con el polémico Decreto 21060 de 1985, señalando que “es peor” y que dejó a los trabajadores “de rodillas”. En ese sentido, llamó a la población a no repetir el “error” de no masificarse en la resistencia: “A todo el pueblo boliviano, organizaciones sociales, a mis hermanos cooperativistas: súmense a este pedido clamoroso del pueblo. Tenemos que hacerle frente al gobierno”.
En respaldo a la movilización, la Federación Andina de Choferes de El Alto anunció su adhesión. Su dirigente, Reynaldo Luna, criticó la postura del Ejecutivo: “Este Gobierno quiere gobernar a la mala, a su gusto, y no lo vamos a permitir”.

Las protestas han escalado en intensidad. Argollo anticipó que se ingresará a un bloqueo nacional de caminos para presionar al Gobierno: “Hoy vieron la marcha masiva que encabezó la COB, con todos los sectores. Otros sectores fueron sumándose en el camino. El pedido único al Gobierno es que abrogue este decreto maldito”.
La situación en Bolivia continúa en tensión mientras crece la presión social contra una medida que, según sus críticos, afecta directamente el poder adquisitivo de la población y contradice las promesas electorales del actual mandatario.

