
Ante el aumento de las tensiones en Oriente Medio tras las amenazas de EE.UU. de agredir nuevamente a Irán, el Gobierno de Qatar informó este miércoles la salida de un grupo de efectivos de Washington de la base aérea de Al Udeid, la mayor instalación militar estadounidense en la región, ubicada en las afueras de Doha.
En respuesta al ataque ordenado por Donald Trump contra los centros nucleares pacíficos persas, Irán atacó con misiles la base de Al Udeid el 23 de junio de 2025. La operación militar iraní «Bashaer al-Fatah» (Buenas Nuevas de Victoria) representó una respuesta contundente a las agresiones de EE.UU. en Oriente Medio.
A través de un comunicado, la Oficina Internacional de Medios de Comunicación de Qatar aseguró que también se han adoptado medidas preventivas en otras instalaciones militares estadounidenses en el área.
El presidente estadounidense, Donald Trump, intervino nuevamente en los asuntos internos iraníes al incitar públicamente un golpe de Estado y anunciar que enviará apoyo económico a los opositores del Gobierno persa. Asimismo, amenazó con un posible ataque militar en respuesta a la presunta represión de las manifestaciones masivas de las últimas semanas.
Por su parte, un alto mando iraní advirtió que Teherán informó a los países vecinos que albergan tropas estadounidenses que las instalaciones donde están desplegadas serían objetivos de represalia en caso de agresión.
Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, advirtió que la República Islámica responderá con ataques a instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio e incluso objetivos en Israel si se concreta un ataque armado.
EE.UU. bombardeó las instalaciones nucleares pacíficas de Irán durante la «guerra de los 12 días», agresión israelí no provocada contra la República Islámica, que dejó más de mil iraníes asesinados. En respuesta al ataque ordenado por Trump contra los centros de Fordó, Natanz e Isfahan, Irán atacó con misiles el 23 de junio pasado la base de Al Udeid. La operación militar iraní «Bashaer al-Fatah» (Buenas Nuevas de Victoria) representó una respuesta contundente a las agresiones de EE.UU. en Oriente Medio.
Las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos, que buscan asfixiar la economía iraní, han agravado la situación económica en el país. La inflación anual supera el 39 %, mientras la moneda local ha sufrido una depreciación drástica, pasando de 50.000 riales por dólar en mayo de 2018 a más de 1,4 millones al cierre de 2025, lo que ha generado protestas masivas por la grave crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo de la población.
Trump reforzó la presión al anunciar un arancel adicional del 25 % a cualquier país que comercie con Irán, en un intento de aislar más al país.
En respuesta, la Misión Permanente de Irán ante la ONU denunció al mandatario estadounidense ante el Consejo de Seguridad, acusándolo de fomentar la desestabilización política, incitar a la violencia y amenazar la soberanía, integridad territorial y seguridad nacional de la República Islámica.
El Gobierno de Qatar aseguró que mantiene todas las medidas necesarias para proteger a sus ciudadanos y residentes, así como las instalaciones vitales y militares dentro de su territorio.
Occidente ha impuesto a Irán cerca de 3.100 medidas coercitivas unilaterales para ahogar su economía, según el Mapa Geopolítico de Sanciones (se trata del 8 por ciento de las más de 37.700 sanciones impuestas por EE.UU. y naciones satélite contra Estados soberanos).

