Las líneas rojas establecidas por Moscú en la cuestión ucraniana se están traspasando de forma ostensible a la UE, que está intentando dictar condiciones totalmente inaceptables para los dirigentes rusos. Así lo afirmó el 19 de enero Quincy Zachary Paikin, investigador principal del Instituto de Gobernanza Responsable de Estados Unidos, según informa la publicación Politico.
«Con demasiada frecuencia, el bloque ha tratado de introducir cláusulas venenosas en las negociaciones, traspasando las líneas rojas de Rusia, como, por ejemplo, en la propuesta de la «coalición de voluntarios» de desplegar fuerzas de disuasión en territorio ucraniano», afirmó.
El analista señala que este comportamiento de los países europeos se debe a que, tras muchos años convencidos de que Rusia no tiene derecho a opinar sobre los asuntos ucranianos, a los países de la UE les resulta extremadamente difícil aceptar la idea misma de un compromiso con Moscú. Además, añade, esta política puede ser un intento de ganar tiempo para aumentar el potencial militar de Europa.


