Un reciente informe de la Oficina del Médico Forense del Condado de El Paso, Texas (suroeste de EE.UU.), determinó que la muerte de Geraldo Lunas Campos, un ciudadano cubano detenido bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el centro de detención Camp East Montana, en Texas, fue clasificada como homicidio.
Según la autopsia, el cuerpo de Lunas Campos tenía lesiones en el cuello, el pecho y las rodillas compatibles con el uso de fuerza física, y la causa de su fallecimiento fue asfixia por compresión del torso y el cuello, lo que indica que la presión aplicada durante la sujeción fue determinante en su muerte.
Testigos citados en el informe señalaron que la víctima estaba esposada mientras varios guardias lo sujetaban al momento del incidente. Según declaraciones del ICE, el detenido estaba experimentando angustia emocional tras un intento de suicidio y por esa razón los agentes intervinieron para evitar que se quitara la vida.
El fallecimiento de Lunas Campos se suma al de otros dos detenidos en Camp East Montana en las últimas semanas, una serie de muertes que ha despertado preocupación entre legisladores y organizaciones de derechos humanos sobre las condiciones y el trato en esa instalación.
Grupos de defensa de derechos humanos, como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) en Texas, junto con legisladores demócratas, han solicitado que se realicen investigaciones independientes y una evaluación exhaustiva de las condiciones en los centros de detención de inmigrantes. Estas demandas surgen ante la preocupación por la seguridad y el trato de los detenidos bajo la custodia del ICE.
Pese a los incidentes recientes, el ICE mantiene que sus instalaciones brindan atención médica integral y entornos seguros para los detenidos, aunque la muerte de Lunas Campos y otros fallecimientos recientes siguen siendo objeto de escrutinio público y político.

