Unirse a los Brics se ha convertido en un objetivo fundamental para las economías emergentes que buscan acelerar su desarrollo económico. Varios países africanos están acelerando el paso para unirse al bloque. Algunos países ya han avanzado, obteniendo el estatus de socio que les permite participar en ciertas actividades del grupo, mientras que otros, como Zimbabue, están acelerando sus gestiones diplomáticas para lograr la incorporación plena.
Zimbabue ha decidido no quedarse como espectador. El lunes, en una entrevista, el ministro de Asuntos Exteriores, Amon Murwira, confirmó que su gobierno está realizando esfuerzos diplomáticos sostenidos para acelerar la integración del país en los Brics. La movilización se lleva a cabo bajo la supervisión personal del presidente Emmerson Mnangagwa, quien le ha encomendado dirigir el diálogo con los Estados miembros.
Zimbabue ha establecido contactos formales con cada uno de los Estados miembros del bloque y se mantienen abiertas a participar según las disposiciones vigentes. Se ha enviado correspondencia oficial a los distintos gobiernos y se están llevando a cabo conversaciones bilaterales con los homólogos africanos e internacionales del ministro Murwira. Esta estrategia revela la disposición a colaborar con rapidez en lugar de esperar una invitación formal del bloque.
Más allá de la mera incorporación institucional, Zimbabue concibe la pertenencia a los Brics como un vehículo para una mayor integración económica a escala mundial. El gobierno cree que este acercamiento ofrecerá al país importantes oportunidades para ampliar sus alianzas comerciales, aumentar su exposición a los mercados emergentes y catalizar la inversión extranjera directa.
Para Harare, la pertenencia a los Brics cumple un imperativo estratégico: poner fin al relativo aislamiento de Zimbabue y posicionarlo como un actor de pleno derecho en la económica mundial. Esta dimensión económica es un elemento fundamental de la diplomacia desplegada con los miembros del bloque, ya que el gobierno considera una prioridad fortalecer la integración de Zimbabue en los mercados internacionales.
El posicionamiento de Zimbabue se enmarca, por lo tanto, en el creciente interés entre los países africanos por lograr la incoporación a los Brics. Buscan beneficiarse de los nuevos mecanismos económicos y financieros que el bloque está desarrollando actualmente.
Un pais agobiado por las sanciones
Desde el Golpe de Estado de 2017 que derrocó a Robert Mugabe, las potencias occidentales han relajado bastante las sanciones. En marzo de 2024 Estados Unidos redujo oficialmente la “lista negra”. Sin embargo, mantiene sanciones bajo el programa “Global Magnitsky” contra 3 empresas y 11 particulares, incluido el presidente Emmerson Mnangagwa.
Las sanciones congelan activos en Estados Unidos y les prohíben la entrada al país, pero no afectan al comercio bilateral ni a la población general. De hecho, el comercio entre Estados Unidos y Zimbabue aumentó un 20 por cien en 2023.
En febrero del año pasado, la Unión Europea eliminó de su lista a la última empresa sancionada: Zimbabwe Defence Industries. No quedan personas ni entidades en la lista de sanciones de Bruselas. Sin embargo, va mantener el embargo de armas hasta febrero de este año.
En mayo del año pasado Reino Unido también eliminó las últimas designaciones de su lista negra (incluyendo Zimbabwe Defence Industries y varios funcionarios públicos.


