
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia exhortó este lunes 2 de febrero a las autoridades de Estados Unidos a liberar al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, la primera dama Cilia Flores.
«Una vez más instamos al liderazgo estadounidense a liberar al jefe del Estado venezolano legítimamente elegido y a su esposa«, señaló el comunicado oficial de la cartera rusa. Moscú reiteró su apoyo inquebrantable a las autoridades constitucionales de Venezuela en defensa de la soberanía del Estado y los intereses nacionales.
El ente diplomático destacó que Caracas busca establecer una nueva modalidad de relaciones con Washington que respete su autonomía, subrayando: «Estamos profundamente convencidos de que debe garantizarse a Venezuela el derecho a determinar su propio destino«.
Según el comunicado, Rusia valora la determinación del gobierno bolivariano por garantizar la unidad política interna, mitigar riesgos de crisis constitucional y crear condiciones para un desarrollo pacífico y estable. La postura rusa incluye la intención de continuar una cooperación estrecha con Caracas en múltiples ámbitos.
Paralelamente, el Partido Comunista ruso creó un comité para abogar por la liberación del mandatario venezolano, quien se declaró «prisionero de guerra» y sostiene su inocencia ante la justicia estadounidense.
Este llamado se produce tras el ataque militar ejecutado por Estados Unidos en la madrugada del 3 de enero contra Venezuela, que derivó en el secuestro del mandatario venezolano y su esposa, trasladados a Nueva York para enfrentar acusaciones de supuestos delitos de narcotráfico. El bombardeo en Caracas y otras regiones venezolanas dejó al menos 100 personas asesinadas y un número similar de heridos entre civiles y militares, según reportes oficiales de Venezuela.
La escalada comenzó en agosto con una operación militar estadounidense en el Caribe que involucró destructores, un submarino nuclear, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 4.000 soldados, además de ataques contra embarcaciones que causaron más de 120 fallecidos. Tras el secuestro, ambos gobiernos iniciaron negociaciones binacionales centradas en el desbloqueo de fondos venezolanos, la venta de crudo y el diálogo diplomático.

