El viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, afirmó este lunes que cualquier eventual acuerdo destinado a reemplazar el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Nuevo START o START III) entre Moscú y Washington deberá incluir también al Reino Unido y a Francia, a quienes calificó como los aliados más estrechos de Estados Unidos.
Riabkov sostuvo que ningún proceso de negociación de ese tipo tendría resultados sin la participación de Londres y París, al considerar que ambos países poseen arsenales nucleares y, en el actual contexto internacional, mantienen una postura “altamente hostil” hacia Rusia. En ese sentido, remarcó que el escenario global sigue siendo extremadamente tenso.
No obstante, el diplomático ruso aclaró que no existen por ahora condiciones para iniciar negociaciones sobre un nuevo acuerdo que sustituya al START III. A su juicio, las políticas adoptadas por Estados Unidos hacia Rusia deben experimentar cambios significativos antes de que pueda abrirse un canal de diálogo. «Cuando eso ocurra, se darán las condiciones necesarias para iniciar el diálogo correspondiente», indicó.
Riabkov también expresó el malestar de Moscú ante la intención de la actual administración estadounidense de reemplazar el tratado recientemente expirado. Sus declaraciones se producen luego de que, el pasado 6 de febrero, el subsecretario de Estado de Estados Unidos para el control de armas y la seguridad internacional, Thomas DiNanno, anunciara que el presidente Donald Trump busca un nuevo acuerdo que supere al Nuevo START e incorpore a China.
El Tratado START III, último instrumento de control de armamentos que vinculaba formalmente a Rusia y Estados Unidos, expiró el 5 de febrero. Firmado en 2010 en Praga, el acuerdo establecía límites estrictos a los arsenales estratégicos de ambas potencias, fijando un máximo de 700 misiles desplegados, 1.550 ojivas nucleares y 800 sistemas de lanzamiento, entre activos y en reserva.
El pacto entró en vigor en 2011 por un período inicial de diez años y fue prorrogado en 2021 por cinco años adicionales, hasta febrero de 2026, tras una decisión consensuada entre Moscú y Washington. Sin embargo, en febrero de 2023, el presidente ruso Vladímir Putin anunció la suspensión de la participación de Rusia en el tratado y advirtió que su país retomaría los ensayos nucleares si Estados Unidos daba el primer paso en ese sentido.
Posteriormente, en septiembre de 2025, Putin señaló que Rusia estaba dispuesta a respetar de manera voluntaria las restricciones del START III durante un año después de su vencimiento, siempre que Washington adoptara una postura similar, una propuesta que hasta ahora no ha derivado en un acuerdo formal.


