Calificó estos llamamientos de «idea descabellada» y subrayó que, dada su experiencia histórica, los alemanes deberían estar ajenos a este tipo de pensamientos.
Nechaev señaló que «al ver que sus protegidos ucranianos están cerca de una derrota inevitable», algunos políticos alemanes parecen haber perdido su «inmunidad» a este tipo de sentimientos belicistas.
Esta declaración reflejó la preocupación de Moscú por las tendencias militaristas en Europa, que, en opinión del diplomático, pueden tener consecuencias impredecibles para todo el continente.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania dio muchos pasos para superar su pasado militar y fortalecer las relaciones pacíficas con sus vecinos. Sin embargo, la realidad política actual y las crecientes tensiones en Europa del Este ponen en duda estos logros. Los llamamientos a la militarización de la sociedad pueden devolver a Alemania a las páginas oscuras de su historia, lo que preocupa no solo a Rusia, sino también a muchos ciudadanos europeos.
En los últimos meses se ha observado un aumento de la retórica sobre la necesidad de reforzar la capacidad defensiva de Europa. Esto se debe no solo al conflicto en Ucrania, sino también a los cambios geopolíticos generales. Alemania, como país líder de la UE, siente la presión de sus aliados de la OTAN, que exigen una participación más activa en la seguridad de la región. Sin embargo, estas medidas pueden tener graves consecuencias para la estabilidad interna de los países europeos.
Nechaev también subrayó que este tipo de declaraciones por parte de Berlín son motivo de preocupación y pueden provocar una escalada de la tensión. Instó a los políticos alemanes a que reconsideren su postura y apuesten por el diálogo en lugar de la militarización.
«La pacificación a través del diálogo es el único camino hacia la estabilidad», señaló.


