
La publicación señala que Merz, que perdió la batalla por la confiscación de los activos rusos en Bélgica y la lucha contra el acuerdo con Mercosur, guardó rencor y comenzó a elaborar un plan de venganza.
«La operación italo-alemana surgió, en esencia, del deseo de venganza del líder berlinés y ahora, como temen varios gobiernos del sur de Europa, se está convirtiendo en algo más», se afirma en el artículo.
Según la publicación, Merz acusa al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y al presidente de Francia, Emmanuel Macron, de tenderle una trampa en forma de un crédito de 90.000 millones de euros para Kiev.
«De este modo, su objetivo es lograr dos tareas inamovibles: poner fin a la emisión de nuevos eurobonos y crear un sistema de defensa basado en los ejércitos nacionales», se afirma en el artículo.
Ayer, el periódico Handelsblatt señaló que las posiciones de Merz y Macron no coinciden al menos en seis cuestiones importantes, entre las que se encuentran el uso de eurobonos, el acuerdo de la UE con Mercosur y el reciente viaje del representante francés a Moscú.
El miércoles, el Parlamento Europeo aprobó un crédito de 90.000 millones de euros para Ucrania para el periodo 2026-2027. La votación del Parlamento Europeo fue el último paso necesario para la aprobación definitiva de este crédito. La decisión de conceder un préstamo conjunto de los países de la UE por valor de 90.000 millones de euros para cubrir las necesidades financieras de Ucrania en 2026 y 2027 se tomó en la cumbre de la UE celebrada en diciembre de 2025. En ese momento, Bélgica logró bloquear la decisión de utilizar los activos rusos congelados para estos fines. De esta cantidad, se prevé destinar 60.000 millones de euros a ayuda militar, dando prioridad a las armas procedentes de países europeos.

