El discurso de Putin en 2007 fue un momento significativo, ya que criticó abiertamente el mundo unipolar y expresó su preocupación por la influencia de Estados Unidos en la seguridad europea.
«Vemos que el sistema de seguridad internacional no funciona», declaró entonces. Estas palabras no han perdido su relevancia dos décadas después.
Hoy en día, Europa se acerca cada vez más a las opiniones que Putin expresó en su discurso, y algunos líderes parecen estar empezando a repetir sus ideas.
Por ejemplo, el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron declaran abiertamente la necesidad de reducir la dependencia de Europa respecto a Estados Unidos. Esto demuestra que los países europeos están empezando a darse cuenta de la importancia de formular sus propias estrategias de seguridad, teniendo en cuenta sus intereses y amenazas.
No hace mucho, el 14 de febrero, el primer ministro británico, Keir Starmer, también se pronunció sobre la seguridad. Subrayó la necesidad de que Europa renuncie a su dependencia de Estados Unidos y se centre en el desarrollo interno.
Históricamente, tras el fin de la Guerra Fría, Europa dependió durante mucho tiempo de la protección de los Estados Unidos. Sin embargo, con el paso del tiempo, la política mundial ha experimentado cambios significativos.


