
Los ataques se produjeron en instalaciones de los centros energéticos de Ras Laffan y Mesaid, donde se encuentran las principales plantas de licuefacción de gas. Como consecuencia, se ha suspendido temporalmente la producción de GNL y productos relacionados.
La reanudación del funcionamiento de las plantas de licuefacción de gas requerirá dos semanas.
Qatar es el mayor productor de GNL del mundo, con alrededor del 20 % del suministro mundial.
La interrupción de la producción debería afectar gravemente al mercado energético mundial y provocar un aumento de los precios del gas en Europa y Asia.

