
Estados Unidos e Israel atacaron el jueves, dos escuelas en la ciudad iraní de Parand, al suroeste de Teherán. Este ataque ocurre seis días después de otro incidente similar en Minab, donde también una escuela fue bombardeada, constituyendo un crimen de guerra agravado, y un flagrante quebrantamiento del derecho internacional.
Varias viviendas cercanas a los centros educativos también sufrieron daños, según informó el medio iraní, Fars, esta infracción en su totalidad, resquebraja los artículos contenidos en los Convenios de Ginebra de 1949 y del Derecho Internacional Humanitario, donde se enfatiza que los ataques a escuelas y zonas residenciales durante conflictos armados están prohibidos por el DIH, ya que se clasifican como bienes civiles, «Atacarlas es una violación grave que puede constituir un crimen de guerra».
Las dos escuelas atacadas con misiles, se suman al ataque de Washington y Tel Aviv contra una escuela en la ciudad sureña de Minab, el pasado 28 de febrero, donde murieron 165 personas, la mayoría niñas de entre 7 y 12 años, reflejando una reincidencia criminal de Estados Unidos e Israel de atacar centros poblados por niños y niñas, además de población civil.
Acerca del ataque contra la escuela en Minab, EE.UU. habría dicho que no sabía que una escuela había sido atacada, mientras que algunas fuentes israelíes afirmaron que el sitio era «parte de una base del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica».
Según citas del Gobierno iraní a cifras de la Sociedad de la Media Luna Roja, más de 3.600 sitios civiles fueron dañados en ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel, hasta el momento han sido atacados 3.643 localidades civiles, incluidas 3.090 viviendas, 528 centros comerciales, 13 instalaciones médicas y nueve centros de la Media Luna Roja, destacó el titular del organismo humanitario.
Similitud de tácticas israelíes y estadounidenses
El analista senior del International Crisis Group, Amjad Iraqi, comparó los ataques de Estados Unidos e Israel contra escuelas iraníes con los ataques de dichos países contra infraestructura pública e instituciones escolares palestinas.
«Estamos viendo en Irán es una continuación y extensión de lo que Israel ha estado intentando hacer en los últimos dos años y medio [en Gaza]”, enfatizó el analista.
Asimismo, el analista expresó que los propósitos de la entidad sionista de Israel giran en torno al derrocamiento de los sistemas que imperan en ambas naciones, además de causar toda la destrucción que sea posible, “Existe una línea recta entre lo que Israel ha intentado hacer… en Gaza, para diezmar y derrumbar por completo los sistemas que existían allí, y lo que estamos viendo en Irán, a una escala mucho más masiva y peligrosa, para derrocar a la República Islámica y causar la mayor devastación posible”, destacó.

