
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, agradeció este viernes a Rusia, por su solidaridad con el pueblo iraní en defensa de su soberanía e independencia, ante las agresiones conjuntas ejecutadas porEstados Unidos e Israel contra la nación persa desde el pasado 28 de febrero.
A través de un contacto telefónico, el primero entre Moscú y Teherán desde las agresiones de occidente contra Irán, el mandatario ruso, Vladímir Putin, expresó sus condolencias por el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, los miembros de su familia y la cúpula político-militar del país persa, además de la muerte de 1.300 personas.
A través de una nota, el Kremlin informó que durante la llamada, el presidente de Rusia reafirmó la posición de Moscú sobre la necesidad de un cese inmediato de las hostilidades en Oriente Medio, defendiendo el fin de «métodos violentos» para dar solución al conflicto actual en Irán y la región arábica.
«Putin confirmó la posición de Rusia sobre la necesidad de un cese inmediato de las hostilidades en Oriente Medio, la renuncia a los métodos violentos para la solución de los problemas en torno a Irán y la región de Oriente Medio en general», destacó la nota.
El mandatario ruso señaló «que está en comunicación constante con los líderes de los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo». De esta manera, ambas partes acordaron continuar los contactos a través de diversos canales.
Cabe destacar que, tras la muerte del Líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, el pasado 1 de marzo la resistencia libanesa Hezbolá comunicó a Irán que están listos para cualquier sacrificio en esta lucha.
La reciente escalada de ataques por parte de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní se produce en el marco de una ofensiva militar, bajo el argumento de neutralizar infraestructura estratégica y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Sin embargo, el impacto directo en objetivos civiles, como la escuela de niñas en Minab y otros dos centros escolares en Parand, evidencia una campaña de bombardeos que ha rebasado los límites de los «objetivos militares», resultando en la muerte de más de mil civiles y el uso de tácticas prohibidas por el derecho internacional.
A pesar de que Washington y Tel Aviv sostienen que sus operaciones buscan degradar la capacidad militar iraní, las pruebas satelitales y los testimonios de socorristas en Minab contradicen la versión de «daños colaterales». Mientras las instalaciones militares cercanas presentaron daños menores, el centro educativo sufrió un colapso total mediante la táctica de «doble toque», lo que sugiere una agresión sistemática contra la población civil en un intento por desestabilizar al país y presionar al Gobierno iraní tras el aumento de las tensiones.
Irán está respondiendo a la ofensiva con golpes de represalia contra Israel y las bases militares de Washington emplazadas en Baréin, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. También se han registrado lanzamientos de drones o misiles hacia objetivos militares en Azerbaiyán, Chipre y Turquía, aunque Irán niega su autoría.

