
El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, pidió a la Unión Europea que levante de inmediato las restricciones a las importaciones de petróleo y gas procedentes de Rusia, advirtiendo que de lo contrario podría producirse un fuerte aumento de los precios de la energía en Europa tras la agresión de Israel y EE.UU. contra Irán.
En un video difundido en redes sociales, el Canciller húngaro afirmó que mantener las sanciones energéticas podría provocar un impacto profundo en la economía europea.
“Si Bruselas no levanta la prohibición y no cancela las sanciones, esto supondrá un golpe extremadamente fuerte para la economía europea. Cuando sube el precio de la energía, suben los precios de todo lo demás”, declaró.
Según Szijjártó, el incremento de los costos energéticos podría alcanzar niveles que generen serias dificultades para los ciudadanos europeos. También señaló que la reciente escalada del conflicto en Oriente Medio ya ha provocado escasez de petróleo en Europa.

Por su parte, el presidente ruso Vladímir Putin recordó recientemente que en abril comenzarán a aplicarse nuevas restricciones de la UE sobre la compra de gas ruso en contratos a corto plazo, incluida la importación de gas natural licuado (GNL).
El mandatario advirtió que Moscú podría redirigir sus exportaciones hacia otros mercados si se mantienen las limitaciones europeas.
En los últimos días, los mercados energéticos europeos han registrado fuertes subidas. El precio del gas en la UE llegó a unos 800 dólares por cada mil metros cúbicos, el nivel más alto desde enero de 2023.
Al mismo tiempo, el petróleo Brent alcanzó 118 dólares por barril, su nivel más alto en casi cuatro años.
El aumento de los precios también se relaciona con la escalada militar en la región del Golfo. El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz —por donde transita aproximadamente el 20 % del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado procedente del Golfo Pérsico— se ha visto gravemente afectado.
Además, varias aseguradoras marítimas han comenzado a elevar las primas y revisar sus coberturas, lo que complica aún más el transporte de energía hacia los mercados europeos.

