En vigor desde el martes último, esta herramienta promulgada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, puntualiza que el desarrollo y uso de la IA debe garantizar la seguridad y la fiabilidad, y no perjudicar la vida, la salud, el honor, la dignidad ni el bienestar mental de las personas.
Las organizaciones e individuos –señala- son responsables de diseñar sistemas seguros desde el principio, identificar con antelación posibles escenarios perjudiciales y desarrollar medidas preventivas adecuadas.
El marco ético, indicaron aquí fuentes periodísticas, exige también garantizar el control y la intervención humanos sobre todas las decisiones y comportamientos de los sistemas de inteligencia artificial, de acuerdo con su nivel de influencia.
Además, deben implementarse medidas de seguridad del sistema para prevenir, detectar y detener intrusiones, control no autorizado, ataques adversarios, explotación de vulnerabilidades, o fugas de datos, y garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos, modelos, algoritmos e infraestructura relacionada.
Del mismo modo, establece claramente la obligación de respetar los derechos humanos y civiles, garantizando la equidad, la transparencia y la no discriminación en el desarrollo y uso de la IA.
El Marco Ético Nacional de Inteligencia Artificial de la nación indochina fomenta el desarrollo y la aplicación de la IA de forma que promueva el beneficio social, el desarrollo inclusivo y el desarrollo sostenible, a la vez que fomenta la innovación y la responsabilidad social en la investigación, desarrollo y aplicación de esta tecnología.
Vietnam cuenta también desde el 1 de marzo último con una Ley de Inteligencia Artificial, que adopta un principio de gestión basado en el riesgo y estipula que las empresas no están obligadas a obtener permiso previo para implementar sistemas de IA, pero deben autoevaluar el nivel de seguridad, mantener registros y rendir cuentas ante los organismos reguladores.
Define, además, claramente como actos absolutamente prohibidos utilizar IA para manipular el comportamiento y la percepción humana, crear contenido falso para engañar o infringir el honor y la dignidad, explotar a niños, personas con discapacidad, ancianos y grupos vulnerables, o utilizarla para dañar la defensa nacional, la seguridad y el orden social.
Por otra parte, el Ministerio de Educación y Formación de Vietnam aprobó recientemente un marco piloto para la enseñanza de la inteligencia artificial en las escuelas a partir de este año, a fin de dotar a los estudiantes de competencias digitales esenciales y promover el uso responsable y sostenible de la IA.
El primer programa de capacitación para implementar proyecto experimental se desarrolló en febrero último y contempló tres modalidades: integración en asignaturas existentes, desarrollo de temas independientes, y actividades extracurriculares como clubes y experiencias prácticas.


