Donald Trump es un síntoma de un imperio Yanqui en decadencia que se muere.
A lo largo de la historia han existido imperios que parecían que serían eternos, pero ningún imperio puede serlo.
Adolf Hitler dijo que El Tercer Reich duraria mil años solo duró doce de (1933-1945) ese fue el periodo en el que Alemania estuvo bajo la dictadura totalitaria de Adolf Hitler y el Partido Nacionalsocialista (NSDAP).
Han existido Imperios mucho más importantes que los Estados Unidos si hablamos de historia con mayúsculas, el imperio Británico (el más grande), el Mongol (mayor territorio continuo), español, ruso, romano y las dinastías chinas Yuan y Qing, el francés, los califatos Omeya y Abasí, y el Imperio Bizantino.
Todos los grandes Imperios tuvieron su momento de máximo esplendor, se creyeron eternos pero también llegó el declive y la caída después de un período de mediocridad y degeneración.
Los imperios nacen, crecen, degeneran y caen. En el caso de los EEUU la presidencia de Trump es un claro ejemplo de degeneración y de un proceso claro de descomposición con un megalómano mediocre en el poder como Donald Trump.
«Roma no paga traidores» pero traiciona, el imperio Yanqui paga traidores y traiciona, es un imperio decadente que no conoce el honor con un Trump como Nerón o Calígula a quien solo le falta dormir con su caballo.
André Abeledo Fernández

