La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó este jueves en Cuba un plan de acción ampliado para responder a la crisis energética derivada del bloqueo petrolero estadounidense y las secuelas del huracán Melissa, buscando garantizar servicios esenciales para dos millones de personas en 63 municipios y ocho provincias de la isla caribeña.
El nuevo documento fue presentado por el Sistema de las Naciones Unidas junto a la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), en diálogo con las autoridades nacionales cubanas.
El plan prioriza seis ejes estratégicos: logística, salud, agua y saneamiento, seguridad alimentaria, habitabilidad y protección, y educación. Varias de estas líneas de acción son continuidad de las labores iniciadas durante la respuesta inmediata al huracán Melissa, en octubre de 2025, y apuntan a algunos de los sectores más golpeados por las medidas coercitivas unilaterales y el más reciente cerco energético impuesto por la Administración Trump.

Shelley Cheatham, jefa regional de OCHA para América Latina y el Caribe, señaló que el objetivo es garantizar la entrega de ayuda humanitaria a las poblaciones que más lo necesitan, «superando las limitaciones logísticas y operativas mediante una mejor coordinación y uso eficiente de los recursos».
El coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en Cuba, Francisco Pichón, señaló la disponibilidad de combustible como un imperativo para garantizar la viabilidad de la respuesta. «Estamos trabajando con los socios y Estados miembros para identificar todas las soluciones posibles», explicó.
Funcionarios de las Naciones Unidas resaltaron la urgencia del plan de respuesta, dentro de un escenario donde los efectos de la escasez de energía se agravan diariamente en la vida cotidiana. Las autoridades cubanas han citado reiteradamente severos daños en el sector de la salud, incluyendo intervenciones quirúrgicas aplazadas, atrasos en los programas de vacunación y falta de acceso a suministros estables de medicamentos para personas con enfermedades crónicas.
El ministro de Salud Pública de Cuba, José Angel Portal, denunció recientemente las afectaciones que el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos provoca en los servicios médicos del país. El déficit de generación eléctrica y la falta de combustible generan una acumulación en la lista de espera quirúrgica, que actualmente alcanza más de 96.000 pacientes, incluidos 11.000 menores de edad.

El Plan de Acción, extendido hasta el mes de diciembre, requiere un total de 93.4 millones de dólares para atender a los dos millones de personas con necesidades críticas. Hasta la fecha, el financiamiento actual alcanza a un 27%.
A finales de enero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una emergencia nacional al considerar a Cuba como una supuesta amenaza «inusual y extraordinaria» para la seguridad estadounidense. La medida, rechazada por líderes, Gobiernos y organizaciones alrededor del mundo, faculta a Washington para gravar los bienes procedentes de países que suministren petróleo a la nación caribeña.
La arremetida del inquilino de la Casa Blanca, que ha derivado en una avalancha de solidaridad internacional con el pueblo cubano, provocó un desabastecimiento de combustible que ha agravado los efectos negativos de más de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero de EE.UU. a Cuba.


