
Los transportistas de las ciudades de La Paz y El Alto decidieron suspender el paro indefinido que mantenían desde el miércoles 25 de marzo, luego de alcanzar un acuerdo con el Gobierno para supervisar la calidad de los combustibles y evitar la comercialización de carburantes contaminados que han afectado a miles de vehículos.
El entendimiento se concretó tras una reunión entre dirigentes del sector y autoridades del Ejecutivo, incluidos los ministros de la Presidencia, Obras Públicas, Economía, Gobierno e Hidrocarburos.
Como parte de lo pactado, se creará una comisión conjunta encargada de verificar la calidad del combustible en su origen, en la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos en El Alto y en las estaciones de servicio del país.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, explicó que el objetivo es asegurar que los carburantes cumplan con los estándares requeridos. Además, se acordó que el Estado ampliará los mecanismos de compensación para los afectados, permitiendo indemnizaciones en más de una ocasión y con carácter inmediato.
El levantamiento de las medidas fue confirmado por el dirigente Edson Valdez, quien aseguró que la decisión cuenta con el respaldo de todas las federaciones del transporte. No obstante, advirtió que el sector retomará las protestas si no se cumplen los compromisos asumidos por las autoridades.
La movilización incluyó bloqueos de calles y suspensión de servicios desde el miércoles, en demanda de una reunión con el presidente Rodrigo Paz y la renuncia de autoridades del área energética, entre ellas el titular de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, y el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Freddy Zenteno.
Según informó YPFB, a través del Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC), las compensaciones por la gasolina de mala calidad alcanzan un total de 4,15 millones de bolivianos, beneficiando a más de 2.300 usuarios. La mayoría de ellos ya completó el proceso de reclamo y sus pagos están programados para ser retirados en ventanilla en el Banco Unión.
En ese sentido, el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos explicó que hasta el martes 24 de marzo se habían abonado 1,5 millones de bolivianos (casi 150.000 dólares) a los choferes cuyos vehículos resultaron dañados, y anticipó que para el miércoles la cifra total de compensaciones alcanzaría 2,5 millones de bolivianos (250.000 dólares).
Sin embargo, el dirigente gremial Limbert Tancara aseguró que, hasta ese momento, ningún transportista público en el departamento de La Paz había recibido el pago en sus cuentas, situación que motivó la convocatoria al paro del miércoles.

