La macroeconomía va como un tiro y la microeconomía tiroteada.
Los 22 millones de empleos están muy bien, pero no estaría mal hablar también de la calidad del empleo y hacer que la inspección de trabajo funcione para saber cuántos contratos no se cumplen y actuar de oficio ante los abusos.
Es una lastima que los salarios no lleguen para acabar el mes y las pensiones no den para pagar los servicios básicos, la pobreza no disminuye y la miseria aumenta.
El trabajo basura y perdida de poder adquisitivo no son una buena noticia. El derecho a una vida digna implica poder vivir y no tan solo sobrevivir.
El aumento del salario mínimo es una buena noticia pero la perdida de poder adquisitivo implica el empobrecimiento de los que tienen menos poder adquisitivo y de los trabajadores.
Muchas pensiones que no llegan ni a los 800 euros al mes cuando el salario mínimo son 1221, gente que ha estado trabajando toda su vida y se encuentra sobreviviendo en la miseria.
Desde el gobierno mucho hablar del escudo social pero la brecha entre ricos y pobres aumenta y el poder adquisitivo se pierde, anuncios sin hechos son publicidad, son bulos o son mentiras.
La derecha miente, lo sabemos, es ir de Guatemala para Guatepeor. Mienten sobre las ayudas para inmigrantes ilegales, es mentira, lo sé porque tampoco las hay para los españoles, ni para los legales, como he dicho los anuncios son publicidad.
El camino no es apoyar a una derecha que quiere desmantelar el Estado y todo lo público pero tampoco está en apoyar a quien quiere mantener la desigualdad con limosnas que solo sirven para mantener la desigualdad y la precariedad de una sociedad injusta.
Recuerdo hechos vergonzosos, como cuando la Ministra de sanidad Mónica García cobró el bono social térmico, dijo que no lo sabía, que no era consciente, eso no es ilegal pero es inmoral, muchos lo necesitan de verdad. Lo mismo hacen el resto el de la Ministra es solo un ejemplo de que la supuesta izquierda actúa muchas veces como lo hace la derecha.
El gobierno progre entiende justicia social como una limosna que permite que el pobre no se muera, mientras a la derecha no le importa demasiado que el pobre muera. Ninguno entiende que el trabajador sigue teniendo más hambre de dignidad que de pan.
Sin tener una vida digna, una vivienda digna, un salario digno, no hay democracia, no hay justicia social, y no hay gobierno del pueblo.
Cuando veo a los progres diciendo lo bien que va la macroeconomía, me pregunto como es que tantos estamos comiendo mierda, porque la microeconomía está microscópica.
Veo también a trabajadores defendiendo los intereses de los millonarios y apoyando a la derecha, como si la solución al problema pudiese ser el suicidio, que miren para Argentina lo que ha hecho Javier Milei el amigo de Abascal y Ayuso.
Los fachas, los fascistas, los progres, los socialdemócratas no quieren acabar con la precariedad, el abuso, la miseria y sufrimiento del pueblo, solo vendernos su producto pero sin tocar el sistema ni los privilegios de quienes realmente lo controlan.
La solución a los problemas debe ser radical yendo a su verdadera raíz, no maquillar la realidad, ni mentir y engañar a los trabajadores.
André Abeledo Fernández

