La regularización extraordinaria de migrantes vuelve a traicionar al pueblo saharaui.
Los saharauis quedan fuera de la regularización porque el Gobierno ha excluido expresamente a los solicitantes del estatuto de apátrida. Las traiciones de España al pueblo saharaui son continúas, todos los gobiernos los han traicionado del modo más vergonzoso y deshonesto.
El Sáhara Occidental era una provincia española cuando Marruecos lo ocupó el franquismo y también la monarquía de la mano del rey emérito los vendió, los traicionó, los entrego del modo más cobarde e indigno.
Después todos los gobiernos les han dado la espalda, ninguno ha estado a la altura, desde que Felipe González les prometió que el PSOE nunca los abandonaría, el mismo Felipe que tiene una mansión ahora en Marruecos y defiende que el Sáhara Occidental pertenece a Marruecos.
También Pedro Sánchez y su gobierno traicionaron al pueblo saharaui reconociendo a Marruecos la soberanía sobre el Sáhara Occidental y ahora en la regularización masiva se produce otro vergonzoso acto de traición a un pueblo abandonado por todos en su exilio en el desierto del Sáhara en Argelia.
España tiene una deuda con un pueblo al que traicionó y entregó a Marruecos, una deuda que no tiene la menor intención de pagar.
Según la legalidad internacional, España es la potencia administradora del territorio hasta que se cierre el proceso de descolonización, mediante un referéndum de autodeterminación.
Marruecos es la potencia ocupante, la que desarrolla la administración del Sahara Occidental por la fuerza, mediante la represión, sin que ningún estado miembro de Naciones Unidas haya reconocido a día de hoy su soberanía sobre el territorio.
El Estado Español es responsable de todo lo que ocurra en el Sahara Occidental y debería haber impulsado la celebración del referéndum de autodeterminación cuanto antes, pero nadie lo ha hecho y finalmente todos se han plegado a los intereses del Reino de Marruecos.
Son los intereses económicos y geoestratégicos son los que hacen que España, Europa y el mundo miren para otro lado cuando Marruecos hace oídos sordos a las resoluciones internacionales y reprime al pueblo saharaui con total impunidad.
Todos los gobiernos han ido aparcando la deuda histórica que tenemos con el Sahara Occidental.
La estrategia de Marruecos en el Sahara ocupado es una copia de la estrategia que sigue Israel en Palestina, ocupación militar del territorio saharaui, construcción del muro de la vergüenza que comenzó a construir Marruecos en 1987 para cerrar la salida al mar del Frente Polisario con la complicidad de la Unión Europea que en aquel momento negociaba con Marruecos un acuerdo de pesca en los caladeros saharauis, este muro también separa el Sahara ocupado del territorio liberado controlado por el Frente Polisario.
Marruecos muestra un total desprecio y desobediencia a las resoluciones internacionales que obligan a la celebración de un referéndum de autodeterminación, desobediencia que como en el caso de Israel no tiene ningún tipo de consecuencias para Marruecos.
Dentro de la estrategia marroquí en el Sáhara Occidental están sus políticas de castigo al pueblo saharaui con la intención de echarlos de su tierra, unido a incentivos económicos y entrega de tierras a los colonos marroquíes que se instalen en el Sahara, con la clara intención de que en el caso de verse obligados a celebrar un referéndum, la población del Sahara sea mayoritariamente de procedencia marroquí. En educación practican la negación de la historia del Sahara, la prohibición de su lengua, recordemos que en territorio del Sahara no existe ninguna universidad y aquellos saharauis que pueden permitirse seguir estudiando se ven obligados a hacerlo en Marruecos.
Desde 1991 en el que se firma el alto el fuego y se establece el Plan de Paz el pueblo saharaui vive secuestrado en su propia tierra, o exiliado el inhóspito desierto de Argelia a la espera de que Marruecos cumpla con su deber de permitir un referéndum donde el pueblo saharaui decida sobre su futuro, sobre su autodeterminación, sobre su independencia.
La situación del pueblo saharaui es la de un pueblo sin estado y separado, una parte sobreviven secuestrados, torturados y reprimidos por las fuerzas de ocupación marroquíes en el Sahara Occidental, la otra parte sobrevive en una situación de precariedad permanente en los campamentos de Argelia.
El pueblo saharaui nunca se ha rendido y continúa su lucha por recuperar su tierra y su soberanía, un pueblo saharaui masacrado y abandonado por casi todos, nunca se ha rendido ni arrodillado, ha sabido organizar un gobierno en el exilio, un ejército, unas instituciones y es capaz de defender la soberanía de los territorios liberados, el Frente Polisario ha sido capaz de mantener el control sobre 60.000 kilómetros cuadrados, un 25% del territorio del Sahara, con una población civil de unos 30.000 habitantes.
Que no se contemple como mínimo dar la nacionalidad española a los saharauis apátridas y ocupados por Marruecos, aún conociendo la deuda histórica que tiene España con el Sáhara Occidental es un nuevo acto de traición que debería avergonzarnos.
André Abeledo Fernández

