Participantes de la Flotilla Global Sumud denunciaron haber sobrevivido 40 horas de condiciones adversas a bordo de un buque de las fuerzas israelíes en aguas griegas, tras ser asaltados por la ocupación el jueves 22 de abril de 2026, mientras se dirigían a la Franja de Gaza en misión humanitaria.
En acto de piratería sin precedentes, la entidad sionista abordó 22 barcos del convoy durante la madrugada y detuvo arbitrariamente a 175 activistas de diversas nacionales. El asalto ocurrió a unos 100 kilómetros al oeste de la isla griega de Creta, en aguas internacionales, frente a las costas de Europa y a más de 500 millas náuticas de los territorios palestinos ocupados.
Según comunicados oficiales de la organización difundidos en redes sociales, se les negó comida y agua adecuadas, y fueron obligados a dormir en pisos deliberadamente inundados de forma repetida.
Las naves fueron abordadas y los participantes trasladados a un buque militar israelí, donde permanecieron bajo custodia antes de ser desembarcados en la zona de Atherinolakos, una pequeña marina situada en la punta oriental de Creta.
Agresiones físicas y privación de derechos básicos
De acuerdo con los testimonios de los activistas, la situación se agravó cuando fuerzas israelíes procedieron a separar a dos participantes: Saif Abukeshek (España/origen palestino) y Thiago Ávila (Brasil). En ese momento, la tripulación resistió pacíficamente y, según denuncian, la respuesta fue el uso de fuerza física.

«Los participantes fueron golpeados con puños, pateados y arrastrados por la cubierta con las manos atadas a la espalda», señaló la organización en un mensaje publicado en Instagram. El comunicado añade que algunos activistas «sufrieron narices rotas, costillas agrietadas y golpizas sangrientas», e incluso reporta que «se dispararon tiros contra ellos en medio del caos».
Situación de dos activistas secuestrados
El Ministerio de Exteriores de Israel informó mediante sus redes sociales que Saif Abukeshek es considerado «sospechoso de pertenecer a una organización terrorista», mientras que Thiago Ávila fue señalado como «sospechoso de actividades ilegales», sin especificar los cargos concretos. Ambos fueron trasladados a territorio israelí para ser interrogados, según confirmaron fuentes oficiales.
Abukeshek, coordinador de la Flotilla, había declarado en septiembre de 2025 al medio Middle East Eye su defensa de la estrategia de no violencia, en respuesta a informaciones sobre posibles designaciones terroristas contra activistas de la misión. Por su parte, Ávila, también coordinador de la Flotilla, ha participado en anteriores misiones humanitarias hacia Gaza y recientemente formó parte del Convoy Nuestra América a Cuba.

La organización exigió mediante sus canales oficiales «la libertad y responsabilidad internacional ahora» para ambos detenidos, y solicitó a los Gobiernos mundiales que presionen al Gabinete israelí para su liberación inmediata.
Desembarco en Creta y restricción de movilidad
Un total de 175 activistas fueron desembarcados desde un buque militar israelí en la zona de Atherinolakos, en Creta, y trasladados en autobuses hacia el aeropuerto de Heraklion, capital de la isla. Según testimonios recogidos por la Flotilla, la policía griega «atrapó» a la tripulación en los autobuses, negándoles la libertad de desplazarse una vez en territorio griego.
Atenas confirmó que ofreció sus «buenos oficios» a Israel, comprometiéndose a acoger a las personas a bordo y garantizar su regreso seguro a sus países de origen. Una delegación del Ministerio de Exteriores griego se desplazó al punto de llegada para coordinar acciones con autoridades consulares extranjeras.
Por su parte, la cónsul de España en Atenas se trasladó a Creta para esperar la llegada de los integrantes españoles de la Flotilla. Fuentes del Ministerio de Exteriores español confirmaron que los activistas liberados serían trasladados al aeropuerto de Heraklion, donde se coordinarían los procedimientos para su repatriación.
Huelga de hambre y solidaridad internacional
En respuesta a los hechos denunciados, 60 participantes de la Flotilla Global Sumud iniciaron una huelga de hambre, según confirmó la organización en sus comunicaciones oficiales. Esta medida de protesta busca visibilizar su situación y exigir la liberación de Abukeshek y Ávila.
El Gobierno de España exigió la inmediata liberación de Abukeshek y condenó su retención y posible traslado a Israel, según informaron fuentes del ministerio de Exteriores. La posición española se suma a las expresiones de preocupación de otros actores internacionales sobre el tratamiento dispensado a los activistas detenidos.
La Flotilla Global Sumud calificó los hechos como «un ataque vicioso contra civiles pacíficos» y aseguró que «no apartaremos la mirada». La organización mantiene que su misión se enmarca en el derecho internacional humanitario y en el principio de libre navegación en aguas internacionales.
Contexto de la misión y continuidad de la Flotilla
El Ejército israelí interceptó en la madrugada del jueves 22 de abril un total de 22 de las 58 naves que componían la Flotilla, en aguas internacionales al oeste de Creta. Según datos de localización marítima de la organización, 33 de los barcos restantes continuaban navegando junto a la costa sur de Creta en dirección hacia la Franja de Gaza, aunque su destino final permanece sin confirmación oficial.
La Flotilla Global Sumud forma parte de una iniciativa internacional que busca romper el bloqueo marítimo sobre Gaza y entregar ayuda humanitaria a la población civil. Los activistas participantes provienen de múltiples países y representan a organizaciones de la sociedad civil comprometidas con los derechos humanos y el derecho internacional.
El Ministerio de Exteriores griego confirmó que mantenía coordinación con las autoridades israelíes para el desembarque seguro de los activistas en Grecia. La gestión diplomática buscó equilibrar las obligaciones de asistencia humanitaria con los protocolos de seguridad regional.
Reacciones y seguimiento del caso
La interceptación de la Flotilla Global Sumud genera interrogantes sobre el marco legal de las operaciones navales en aguas internacionales y el tratamiento de civiles en contextos de conflicto. Organizaciones de derechos humanos y actores diplomáticos monitorean el desarrollo del caso, especialmente la situación de los dos activistas retenidos en Israel.
La Flotilla Global Sumud mantiene su compromiso de continuar con la misión humanitaria, mientras exige garantías de seguridad para sus participantes y el respeto a los procedimientos del derecho internacional. La organización ha solicitado documentación médica para los activistas que reportaron lesiones físicas durante la interceptación.

