México celebrará Semana de Cine Cubano con proyección de clásicos

México recibe con los brazos abiertos nuestra cinematografía, afirmó la agregada cultural de la embajada cubana en la nación latinoamericana, Norma Rodríguez, durante la conferencia de prensa que tuvo lugar la víspera en la sede del Icaic.

Como antesala del ciclo, el pasado 11 de noviembre se exhibió en la Cineteca el largometraje Fresa y Chocolate (1993), junto a una selección de carteles fílmicos cubanos que forman parte de la colección Memorias del Mundo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Asimismo, el día 17, cuando dicha institución mexicana celebra su aniversario 52, se proyectará el largometraje Memorias del Subdesarrollo (1968), obra del director Tomás Gutiérrez Alea.

La relación entre Cuba y México en el campo de la cultura es amplísima y este será un espacio maravilloso y una muestra de la solidaridad permanente que tienen nuestras cinematografías, añadió Rodríguez.

Si bien aún no se revelan la cantidad u otros nombres de las películas seleccionadas para el evento, la funcionaria declaró que serán clásicos de la época revolucionaria, curados por el director de la Cinemateca de Cuba, Luciano Castillo.

El Icaic califica a la Cineteca de México como un pilar fundamental en la preservación y difusión del patrimonio fílmico nacional e internacional.

La Semana de Cine Cubano es uno de varios proyectos de cooperación entre ambos países, entre los que se pueden citar la entrega del largometraje El hombre de Maisinicú (1973) para su restauración o la firma de un convenio entre la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños y los Estudios Churubusco.

La incontrolable adicción de Trump

Leonel Nodal

Leonel Nodal (Juventud Rebelde).— La euforia típica de los adictos aflora en el rostro de Donald Trump sin el menor rubor o vergüenza. El antojadizo presidente de Estados Unidos alardea de su regocijo, entrecierra los ojos, sonríe y se retuerce de gusto ante las cámaras, mientras relata cómo vio —al igual que en una serie de televisión— el asalto y secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, por tropas especiales que descendían de helicópteros artillados escupiendo fuego de alto poder, matando a diestra y siniestra.

 

Donald Trump revela su adicción insaciable al poder que otorga el dominio y control de los enormes yacimientos de petróleo del estratégico país sudamericano.

¡Bah! Para él, esa es ya una historia de ayer. Hoy tiene en mente otro banquete. Sueña con saciar su macabro apetito en otro de los grandes surtidores de energía, el gigante persa de los hidrocarburos, el indomable Irán de los
Ayatolas y la Revolución islámica que desalojó del poder en 1979 al corrupto Sha de Irán.

Trump está envalentonado. Su agente en el Oriente Medio, Benjamín Netanyahu, tiene los planes y órdenes precisas, acordadas durante la semana de recreo que pasaron juntos despidiendo 2025 en su resort turístico de Mar-a-Lago, en Miami, donde se respira el aire embriagador del más sofisticado mercado de las drogas que tanto presume combatir. Él prefiere la que mueve al mundo, el néctar negro de las entrañas del planeta.

Hay problemas en Irán que no son nada ajenos a los planes y acciones subversivas de Israel, a las órdenes de Washington. No es una teoría conspirativa. Los dos socios demostraron una afinada coordinación en junio del año pasado, cuando los más poderosos bombarderos estadounidenses dejaron caer su mortífera carga sobre centros de investigación nuclear y plantas de enriquecimiento de uranio con fines de uso pacífico, que los gobernantes israelíes alegan tienen propósito
militar, lo que amenaza su prepotencia bélica en la región.

«Si Irán mata a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, Estados Unidos acudirá a su rescate. Estamos preparados y listos para actuar», prometió Donald Trump el pasado viernes. La advertencia se produjo tras las protestas antigubernamentales en Irán y pocos días después de que expresara su apoyo a un posible ataque israelí contra el país.

La publicación de Trump —señaló el diario Haaretz— podría haber tenido como objetivo desviar la atención del ataque del sábado contra Venezuela, que involucró a agencias de inteligencia y ramas del ejército, y culminó con el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Pero es posible que Trump, embriagado por el vasto poder que caracteriza su mandato actual, desee ambas cosas: capturar, encarcelar y juzgar a Maduro, así como derrocar al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei. Dado que en el Washington de Trump no existen controles ni contrapesos a los caprichos del presidente, no debe subestimarse su capacidad para cumplir la amenaza.

Si lo hace, cometerá un grave y costoso error, estimó en un editorial Haaretz.

El golpe de Estado británico-estadounidense de 1953 que derrocó al primer ministro Mohammad Mossadegh y consolidó el poder del sha Mohammad Reza Pahlavi permanece grabado en la conciencia nacional iraní. El odio a Occidente derivado de ese acontecimiento impulsó la revolución liderada por el ayatolá Ruhollah Jomeini más de dos décadas después.

Cuatro días antes de que Trump advirtiera a Irán, le prometió a Benjamín Netanyahu que respaldaría los ataques israelíes contra el programa de misiles de Teherán.

El suspenso sobre esta nueva aventura de Trump sigue abierto.

El gobierno iraní no tiene interés alguno en otra confrontación bélica, pero si Israel —con o sin el apoyo de Washington— intenta aprovechar la inestabilidad en suelo persa y lanza un ataque, pocos dudan de que Trump intentará saciar su adicción preferida.

Barbaria ataca de nuevo

No culpen a César, culpen al pueblo de Roma, que lo ha aclamado y adorado con tanto entusiasmo, que se ha regocijado por la pérdida de su libertad, que ha bailado a su paso y le ha ofrecido procesiones triunfales. Culpen al pueblo que lo aclama cuando habla en el Foro de la «nueva y maravillosa sociedad» que ahora será Roma, interpretada como «más dinero, más comodidad, más seguridad, más vida a expensas de los trabajadores». Marco Tulio Cicerón

Pepe Escobar.— Los locos años veinte comenzaron con un asesinato: el general Soleimani, Bagdad, 3 de enero de 2020. Ordenado por Trump 1.0.

La segunda parte de los locos años veinte comienza con un atentado con bomba/secuestro. Mini-Shock’n Awe en Caracas, incursión de la Fuerza Delta. 3 de enero de 2026. Ordenado por Trump 2.0.

El furioso Donald Trump dijo que gobernará Venezuela. Este neocalígulo de pacotilla, autoproclamado emperador de Barbaria, al final puede que no gobierne nada, empezando por su propia bocaza.

La operación en Venezuela se desarrolló siguiendo el clásico manual imperial. Sanciones asesinas durante años que bloquearon el comercio y el movimiento de capitales, provocando una hiperinflación y una crisis humanitaria fuera de control. El objetivo: causar tanto sufrimiento a los venezolanos que un golpe militar fuera inevitable.

El secuestro del presidente de Venezuela en su dormitorio en plena noche se desarrolló siguiendo el clásico manual de la CIA. Consiguieron sobornar al jefe de la seguridad de Maduro y a su círculo más cercano, pero no (cursiva mía) al ejército venezolano.

Maduro solo estaba protegido por las fuerzas venezolanas, no por los rusos, como confirmaron fuentes independientes de Caracas. Cuando un comando ruso llegó a la residencia de Maduro, al principio se encontró con la resistencia de algunos de los propios guardias corruptos de Maduro.

Cuando estos fueron neutralizados y los rusos entraron en la residencia, Maduro ya había sido rescatado por la Fuerza Delta, con ayuda interna clave. El jefe del equipo de seguridad de Maduro fue entonces detenido y debidamente ejecutado.

El día después del secuestro, los soldados venezolanos revelaron que la Fuerza Delta quería establecer una cabeza de playa en una de sus unidades en Caracas como base operativa para una invasión terrestre al estilo de Bahía de Cochinos. Pero, en palabras de un soldado: «Luchamos, abrimos fuego y obligamos al helicóptero a marcharse sin llevarse la unidad militar».

El Ministerio de Defensa venezolano declaró entonces que la mayor parte del equipo de seguridad de Maduro había muerto durante la operación, sin especificar quiénes habían sido los responsables. Y Cuba anunció la muerte de 32 de sus combatientes, que sin duda no se encontraban entre los miembros del equipo de seguridad comprometido.

El Gobierno chavista sigue en el poder, liderado por la formidable Delcy Rodríguez, nombrada constitucionalmente presidenta interina. Hasta ahora no se ha desenmascarado a ningún miembro de la quinta columna dentro del Gobierno.

Un artículo publicado en el periódico propagandístico Miami Herald, que utilizaba como única fuente a un dudoso exvicepresidente de Colombia, Santos Calderón, y sin ninguna prueba procedente de Venezuela, difundió la ficción de que Delcy Rodríguez había hecho un pacto con Trump 2.0 para entregar a Maduro.

En menos de 48 horas, la grandilocuente narrativa de Calígula desde la Casa Blanca comenzó a desmoronarse. El periodista de investigación Diego Sequera, sobre el terreno en Venezuela, ya ha desmentido en gran medida el tsunami de tonterías que inunda los medios de comunicación tradicionales y las redes sociales.

Además, olvídate de los 28 millones de venezolanos que aclaman a un gringo bocazas y neocalígulo como «libertador». Ahora se ve obligado a proferir amenazas personales contra Delcy Rodríguez y, como no podía ser de otra manera, a prometer que el Imperio del Caos podría bombardear Venezuela de nuevo.

La Doctrina Donroe, descifrada

Vamos al grano. Aparte de las famosas «mayores reservas de petróleo del planeta», esenciales para que un Imperio con problemas financieros construya garantías, hay varias razones principales para el golpe a Venezuela.

1. Bellum Judaica. Además de desarrollar estrechas relaciones con los miembros del BRICS, Rusia, China e Irán, Caracas se posicionó inequívocamente del lado de Palestina y denunció la plaga sionista. Así que, de un solo golpe, no solo tenemos la aplicación práctica del «corolario de la Doctrina Monroe», explícito en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, sino, sobre todo, la «Doctrina Donroe» desplegada como la «Doctrina Zionroe» por un bufón sionista, que resulta ser el neocalígula.

Qué mejor manera de dar otra lección a todo el Sur Global sobre la ilimitada Pax Judaica —en realidad Bellum Judaica, porque ahora están en modo de guerra eterna sin descanso contra todos los «amalek»: y todo aquel que no se arrodille ante su altar puede ser tildado de «amalek». No es de extrañar que Delcy Rodríguez fuera directa al grano, calificando en su primer discurso el «matiz sionista» de la operación de secuestro del neocalígula.

2. Trueno de metales pesados. Menos de 24 horas después del bombardeo/mini-Shock’n Awe/secuestro, y por solo 8.000 millones de dólares, Washington cerró un acuerdo masivo para procesar nada menos que 1 billón de dólares en metales preciosos venezolanos.

El acuerdo fue financiado por J.P.Morgan, que se encuentra en serios apuros debido a su enorme posición corta en plata física. Lo mejor es que Venezuela se encuentra justo en medio del Arco Minero, que concentra billones incalculables en oro y plata aún sin explotar.

3. El ángulo del petrodólar. El quid de la cuestión no son las enormes reservas de petróleo sin explotar de Venezuela en sí, que hacen salivar al neocalígulo. La clave es el petróleo denominado en petrodólares. Imprimir sin cesar papel higiénico verde —intrínsecamente sin valor— para financiar el complejo industrial-militar implica que el dólar estadounidense sea la moneda de reserva mundial, incluido el petrodólar.

El Imperio del Saqueo simplemente no podía permitir que el petróleo de Venezuela se vendiera en yuanes, rublos, rupias o una cesta de divisas, o en un futuro próximo, un mecanismo sancionado por los BRICS y respaldado por el petróleo y el oro. La alerta roja ya estaba activada cuando Venezuela se integró en el sistema de pagos transfronterizos CIPS de China.

Luego, en el frente petrolero, está el asunto del robo de petróleo venezolano de Citgo —la filial de PDVSA con sede en Hudson— para beneficiar al multimillonario sionista Paul Singer y su fondo de cobertura, Elliot Investment Management. Robert Pincus, «orgulloso sionista» y miembro de la junta directiva de la AIPAC, fue designado por un tribunal para facilitar la estafa, derivada de la deuda de Citgo con sus acreedores, que asciende a más de 20.000 millones de dólares: otro efecto tóxico de años de sanciones.

Además, y contrariamente a la ficción del neocalígulo de que «este es nuestro petróleo», el historiador venezolano Miguel Tinker Salas demostró de manera concluyente cómo el país nacionalizó la industria petrolera en 1976: «Estaba controlada por venezolanos. Estaba dirigida por venezolanos». Las empresas extranjeras, incluida la «filial más rentable» de ExxonMobil, fueron indemnizadas íntegramente, «muy por encima de lo que ya habían extraído».

Luego está el crucial punto de vista chino.

Ha habido una avalancha de especulaciones espléndidamente estúpidas de que China no hizo nada para «salvar» a Venezuela. China es demasiado sofisticada para involucrarse en peleas. Pekín luchará contra el Imperio del Caos en los tribunales.

Silenciosamente, sin fanfarria, Pekín ha dejado muy claro que cualquier ataque estadounidense a los proyectos de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) sellados por contrato en todo el Sur Global —al menos 150 naciones participantes— será respondido con arbitraje internacional en todos los tribunales, desde Caracas hasta Yakarta. Traducción, de la única manera que entienden los bárbaros occidentales: el coste legal de las operaciones de cambio de régimen estadounidenses será prohibitivo.

Es posible que pronto se produzca una prueba. Suponiendo que el neo-Calígula «dirija» Venezuela —y eso es un gran «si»—, todo lo que Pekín necesita es hacer valer con éxito una sola reclamación contractual contra la Venezuela dirigida por Trump. Veamos si el neo-Calígula tendrá las agallas para impedir que el petróleo venezolano se venda a China. Buena suerte para imponer un cambio de régimen después de eso.

Mi poder es mi derecho

Aun así, el neo-Calígula no se detendrá, imitando su verborrea. El Imperio del Caos bajo la Doctrina Donroe se trata de la dominación estratégica, a toda costa, sobre los corredores energéticos y comerciales. No hay forma de que el neo-Calígula pueda ser obligado a cesar y desistir en lo que respecta al petróleo de Venezuela. Porque ese será el precedente estratégico supremo del nuevo paradigma: Mi poder es mi derecho gobierna el nuevo desorden internacional basado en la ausencia total de reglas.

Así que lo que ocurra a continuación en Venezuela concierne directamente a todo el Sur Global/Mayoría Global.

Al menos ahora las cosas están muy claras. El derecho internacional es para los tontos. Buscamos y destruimos, bombardeamos, secuestramos, lo que sea, porque podemos. No hay límites para la combinación Barbaria/Bellum Judaica.

¿Qué será lo próximo?

Irán. El criminal de guerra de Tel Aviv ya ha dado las órdenes de Bellum Judaica. Aunque la única «guerra» que Trump 2.0 y su secretario de Guerras Eternas pueden librar se reduzca a un puñado de fuerzas especiales que intentan conseguir una «cabeza de playa» y lanzan indiscriminadamente montones de armas de largo alcance. Washington es lamentablemente incapaz de lanzar una operación combinada a gran escala en cualquier lugar.

Groenlandia. No por «razones de defensa», como se jactaba el neocalígulo, sino para saquear los recursos naturales al estilo imperial del lebensraum y por razones relacionadas con la guerra por el Ártico. Trump le ha dado a la insignificante Dinamarca el tiempo justo para digerirlo: «Nos preocuparemos por Groenlandia dentro de dos meses».

Luego está Cuba, el proyecto favorito del gusano Marco Rubio, quien en su turbio pasado estuvo muy cerca de las élites narcoterroristas.

Traducción:  El Rugido del Sur Global

Venezuela, el último acto del Derecho

El ataque criminal contra Venezuela llevado a cabo por Estados Unidos coloca una auténtica lápida sobre lo poco que quedaba del Derecho Internacional. El bombardeo de instalaciones militares venezolanas en ausencia de amenazas o peligros provenientes de ese país y, aún más grave, el secuestro y la extracción forzada de su Jefe de Estado –de un país contra el cual no se ha declarado formalmente la guerra– traslada la iniciativa política y militar al terreno del crimen absoluto.

 

Lo que resulta evidente es que cualquier vestigio, por mínimo que fuera, del Derecho Internacional –ya mutilado en Gaza y confirmado por la inercia de la comunidad internacional– ha sido definitivamente enterrado en Caracas.

El sistema de normas nacido en Yalta, al final de la Segunda Guerra Mundial, que tenía como pilares la igualdad entre los Estados, el respeto a su soberanía y la no injerencia en los asuntos internos de cada uno, y que obligaba a toda la comunidad internacional a atenerse a esas reglas, ha dejado de existir. Mucho menos conserva credibilidad la Organización de las Naciones Unidas como instrumento capaz de prevenir o reprimir controversias que violen ese pacto de convivencia global, utilizando los medios disponibles, desde la diplomacia hasta el uso de la fuerza.

El proceso de deslegitimación del Derecho Internacional no es únicamente el producto de una conspiración de perversos, sino que se inició con la política expansiva del capitalismo estadounidense, después de la Segunda Guerra Mundial nada dispuesto a respetar los acuerdos firmados con Rusia y China sobre el respeto de las respectivas esferas de influencia previstas en Yalta.

Ni se habían apagado las luces de Yalta que el capitalismo estadounidense tuvo un único motor: la expansión de sus intereses mediante la extensión militar y geográfica de su imperio y control total de los recursos y brazos baratos del continente. Todo al servicio de un crecimiento económico brutal en beneficio exclusivo de Estados Unidos. Un crecimiento basado en el control de las rutas marítimas, de los recursos del subsuelo, del aparato militar y del cartel energético con el cual, desde mediados de los años sesenta, se gobernó el mercado de los hidrocarburos.

La organización de la comunidad internacional fue frecuentemente confrontada con los hechos consumados; desde 1945 la política exterior estadounidense se ha sustentado en decenas de invasiones, golpes de Estado y en la organización de redes de espionaje que, mediante la fuerza o el chantaje, obtuvieron la complicidad operativa de decenas de gobiernos. El saqueo de continentes enteros constituyó la base económica necesaria para la construcción, el mantenimiento y el fortalecimiento de un imperio que mostraba claramente los signos de su cinismo y su inmoralidad, incluso antes que los de su arrogancia.

A este bloque occidental de intereses y de absoluta fidelidad atlántica se le asignó la tarea de representar el ropaje político unitario del llamado Occidente Colectivo, mientras que las Naciones Unidas, paralizadas por el sistema de vetos en el Consejo de Seguridad, veían diluirse en el tiempo y en soluciones estériles cualquier intento de restablecer la legalidad internacional. Desde África hasta América Latina, desde Europa del Este hasta Asia, la intromisión estadounidense en el saqueo del resto del mundo fue disfrazada como guerra ideológica, ocultando el verdadero conflicto Norte-Sur bajo el falso enfrentamiento Este-Oeste.

El fin del campo socialista fue presentado como “el fin de la historia”, para usar la expresión de Fukuyama, teórico del vacío y del error permanente. Más claros resultaron los planteamientos de Brzezinski y Donald Rumsfeld: distintos entre sí, coincidían en un punto esencial: el mundo quiere, puede y debe ser gobernado por Estados Unidos, cueste lo que cueste.

El Nuevo Orden Mundial surgido de las ruinas de 1989 se erigió, en realidad, como el capítulo final del capital contra el trabajo, del Norte contra el Sur, eufemísticamente llamado “choque de civilizaciones”.

La destrucción sistemática de las razones y de las verdades históricas tuvo un momento clave en el vertido de billones de dólares en la arena política internacional para garantizar la primacía tecnológica y científica, el dominio de los mercados y el uso del endeudamiento como palanca, así como –con mayor fuerza aún– la apropiación de lo ya existente y el control de los nuevos productos del ámbito informativo.

El control total del mercado de la comunicación implicó el dominio cultural y se convirtió en la base operativa del pensamiento único. La inversión de la realidad y el desmontaje de la lógica que sustentaba las normas de salvaguarda del sistema internacional de reglas, hasta se formó un nuevo sentido común. Paralelamente, el uso de los organismos internacionales en beneficio exclusivo de la supremacía occidental terminó por destruir el entramado jurídico, político, institucional y ético que sostenía la complejidad del mundo.

Estados Unidos ha decidido que el mundo no es un lugar para los justos, sino para los fuertes. Conscientes de su declive irreversible, han optado por replegarse sobre su propio continente, al que pretenden someter nuevamente con mano dura, conscientes de que allí se concentran recursos de los que carecen y que resultan indispensables para enfrentar el desafío chino y el conjunto de las economías emergentes, además de constituir una reserva geopolítica y estratégica que extiende el control estadounidense hasta ambos polos del planeta.

El proyecto de reconquista estadounidense del mundo se reduce territorialmente mientras se radicaliza políticamente. Reconoce de facto la existencia de tres actores globales – China, Rusia e India – y toma nota del crecimiento de países como Brasil, Sudáfrica, Arabia Saudita o Pakistán, admitiendo sus respectivas áreas de influencia, pero insiste en forzar el acceso a las riquezas ajenas allí donde sean necesarias para la supervivencia de su modelo fallido.

Desde una lectura ideológica producto del fanatismo religioso y mesiánico, del odio racial y del machismo que caracterizan la ideología trumpiana, el cambio más evidente en las relaciones internacionales se expresa en una interpretación del mundo basada en el signo político de los gobiernos. En la práctica, allí donde gobierna un fascista o un subproducto del fascismo, Trump está dispuesto a extender la mano, a identificarse con sus razones y a elevarlo como ejemplo de amistad. Al mismo tiempo, combate a aquellos países que practican soberanía y independencia y también a aquellos, aun tibios, donde la derecha ha sido involucrada en investigaciones judiciales, desde Brasil hasta Colombia y Honduras, por mencionar solo América Latina.

El paso del Derecho entre iguales a la ley darwiniana del más fuerte se acompaña a la desaparición de la relación política entre Estados: rige el criterio de las pandillas, según el cual existen gobiernos amigos y gobiernos enemigos. A los primeros todo les es permitido en virtud de su obediencia ciega al señor feudal; a los segundos nada les está permitido, precisamente por lo contrario.

El colapso definitivo de cualquier fascinación por un modelo sociopolítico que, acorralado, ha borrado apresuradamente los principios jurídico-políticos sobre los que decía sustentarse y demuestra que esos mismos principios se han convertido en un obstáculo insalvable para su poder. Respetarlos se volvió obsoleto y contraproducente para sus intereses. De ahí el retorno a la furia de las bestias propria de la historia colonial, a la restricción de la libre circulación de personas, capitales y mercancías, a la reaparición de la piratería como sustituto del intercambio regulado. Un nuevo perfil criminal que ha provocado golpes a una comunidad internacional digna de ese nombre, que aún insiste –obstinadamente– en el Derecho y no en la fuerza.

Como quedó demostrado en Gaza y confirmado en Caracas, asistimos a la pérdida definitiva de toda supuesta superioridad ética de un modelo que se presentaba al mundo proclamando principios liberal-democráticos. El secuestro de Nicolás Maduro es, en cierto sentido, comparable al intento de bombardear la residencia de Putin en Rusia: estamos ante la legitimación de la ausencia total de reglas, de cualquier estética del conflicto y de toda decencia en el uso de la fuerza. Se borran las reglas escitas y la que no son escritas pero que siempre han sido considerada respetable, a partir de la incolumidad de los jefes de Estado y de Gobierno. Ahora ya sabemos que hasta esto ya desapareció. El nuevo fascismo 2.0 que parece imponerse a comienzos de 2026 dibuja la vulgaridad y la ignominia de sus protagonistas. Una nueva autocracia de perfil delictivo es la marca de un modelo podrido, desprovisto de legitimidad y completamente incapaz de proponer un proyecto de sociedad que no sea la reedición de las peores experiencias imperiales. Todo país que aspire a preservar su soberanía deberá tener en cuenta a este grupo de criminales que dirige Occidente y actuar en consecuencia. No se les debe respeto alguno ni obediencia a regla alguna en su enfrentamiento. Como todos los imperios, está destinado a perecer bajo sus propias ruinas, y mucho antes de lo que se imagina. La incógnita es solo cuándo.

Burkina Faso frustra un intento de asesinato del presidente del país

Las autoridades de Burkina Faso frustraron un nuevo intento de desestabilización contra el presidente Ibrahim Traoré, declaró este martes el ministro de Seguridad, Mahamadou Sana, en televisión nacional.

 

De acuerdo con Sana, se tenía previsto ejecutar el sábado una serie de asesinatos planificados, incluido un ataque directo contra Traoré y otros altos cargos militares y civiles. Asimismo, señaló como principal sospechoso de este intento de desestabilización al expresidente títere del régimen francés Paul‑Henri Sandaogo Damiba, acusándolo de planificar, financiar y reclutar tanto a militares como civiles para derrocar al actual Gobierno.

El ministro de Seguridad aseguró que el plan también incluía la neutralización de una base de drones y una intervención militar terrestre por parte de «fuerzas externas». También indicó que una parte de la financiación del complot provenía de Costa de Marfil. El último intento de desestabilización en Burkina Faso ocurrió en abril del año pasado.

Los nazis canadienses vuelven a sus raíces ancestrales en Ucrania

No es la primera vez que nos ocupamos de la canadiense Chrystia Freeland, aunque antes era en su condición de vicepresidenta del gobierno de Otawa y nieta de exiliados nazis uranianos.

 

Ahora Zelensky le ha nombrado consejera de desarrollo económico del gobierno ucraniano. Decididamente, en Kiev no saben desprenderse de sus raíces nazis. Como ya avisamos, los nazis siempre viajan con un billete de vuelta.

“Ucrania está en el centro de la lucha mundial por la democracia, y me complace poder contribuir pro bono como asesora económica del presidente Zelensky. Al aceptar este cargo no remunerado, dejaré mi puesto como Representante Especial del Primer Ministro para la Reconstrucción de Ucrania. En las próximas semanas, también renunciaré a mi escaño en el Parlamento. Quisiera agradecer a mis electores su confianza a lo largo de los años. Estoy profundamente agradecida de haber sido su representante”, dijo Freeland.

“Hoy nombré a Chrystia Freeland asesora en desarrollo económico. Chrystia posee una amplia experiencia en este campo y en la atracción de inversiones y la implementación de transformaciones económicas. Ucrania debe fortalecer su resiliencia interna, tanto para facilitar su recuperación si la diplomacia da frutos rápidamente, como para reforzar su defensa si, debido a los retrasos de nuestros socios, se prolonga el fin de este conflicto. Agradezco a todos los que están dispuestos a apoyar a nuestro país y nuestro compromiso con nuestros socios”, anunció por su parte Zelensky.

Zelensky le ofreció el cargo durante su visita a Ucrania el 22 de diciembre y le gustaría que estableciera, entre otras cosas, un consejo asesor internacional para la reconstrucción del país.

Freeland procede de una familia de ucranianos refugiados en Canadá al finalizar la Segunda Guerra Mundial por su complicidad con el III Reich. Comenzó su carrera periodística en Kiev como corresponsal del Financial Times, el Washington Post y The Economist. De 1999 a 2001 fue subdirectora del Globe and Mail de Toronto.

Luego la nombraron ministra de Comercio Internacional y ministra de Asuntos Exteriores antes de convertirse en vicepresidenta y la primera mujer en ocupar el cargo de Ministra de Finanzas en Canadá.

Desde septiembre era la Representante Especial de Canadá para la Reconstrucción de Ucrania, después de haber ocupado varias carteras ministeriales en los últimos años.

La República Checa retiró la bandera de Ucrania que ondeaba junto al edificio del Gobierno desde 2022

Tomio Okamura
Tomio Okamura

Por primera vez desde 2022, las autoridades checas retiraron la bandera de Ucrania del edificio de la Cámara de Diputados, según informó el 7 de enero el servicio de prensa del presidente de la Cámara de Diputados del Parlamento del país, Tomio Okamura.

«Acabo de conseguir que se retire la bandera ucraniana del edificio de la Cámara de Diputados», declaró el político.

En las redes sociales se publicó un vídeo del retiro de la bandera. En 2022 se colgó como muestra de solidaridad de la República Checa con Ucrania. Con la llegada al poder del nuevo primer ministro del país, Andrej Babiš, Praga comenzó a reducir el volumen de ayuda a Kiev.

Andrej Babiš declaró el 13 de diciembre, en un mensaje de vídeo publicado en la red social X, que la República Checa no asumiría ninguna garantía de financiación a Kiev. Sin embargo, no hay que interpretar las palabras de Babiš como una declaración de renuncia total a la ayuda al régimen de Kiev. La República Checa aporta anualmente al presupuesto europeo 62.000 millones de coronas checas (2.554.372.100 euros). De este dinero, Ucrania recibe una cantidad considerable.

«Naciones hermanas y aliados estratégicos»: Venezuela expresa su profundo agradecimiento a Rusia por su apoyo

El Gobierno de Venezuela expresó este martes su «profundo agradecimiento» a Rusia por el apoyo expresado tras los ataques militares de EE.UU. y el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, así como de la primera dama, Cilia Flores.

 

«Venezuela y Rusia son naciones hermanas y aliados estratégicos. El Gobierno Bolivariano expresa su profundo agradecimiento por el pronunciamiento de Rusia en apoyo a la reivindicación de una nación soberana, particularmente en la defensa de la liberación del Presidente Nicolás Maduro y la Primera Combatiente Cilia Flores», expresó el canciller venezolano, Yván Gil, a través de Telegram.

El diplomático remarcó que Venezuela valora «el respaldo» de Rusia al «orden constitucional» en su país, el cual —dijo— «se encuentra plenamente garantizado bajo la dirección de la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez, conforme a lo establecido por nuestras leyes».

Gil también agradeció a Rusia por «su firme llamado al respeto por la autodeterminación del pueblo venezolano y su rechazo a la intervención externa ilegal y destructiva, motivada por intereses neocoloniales», como los expuestos por el presidente de EE.UU., Donald Trump, al señalar abiertamente que su prioridad es retomar el control del petróleo venezolano para entregarlo a las «grandes compañías» energéticas estadounidenses.

Declaración de Rusia

La Cancillería de Rusia emitió este martes una declaración sobre la evolución de la situación en Venezuela, y resaltó que la juramentación de la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, como «Presidenta Encargada», «demuestra la determinación del Gobierno Bolivariano de garantizar la unidad y preservar la estructura vertical del poder, establecida de conformidad con la legislación nacional».

Así mismo, resaltó Moscú, las acciones institucionales tomadas por Caracas buscan «contener los riesgos de una crisis constitucional y crear las condiciones necesarias para el posterior desarrollo pacífico y estable de Venezuela frente a flagrantes amenazas neocoloniales y a la agresión armada desde el exterior».

«Saludamos los esfuerzos emprendidos por las autoridades oficiales de este país para proteger la soberanía estatal y los intereses nacionales. Reafirmamos la inquebrantable solidaridad de Rusia con el pueblo y el Gobierno de Venezuela. Deseamos éxitos a la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, en la solución de las tareas que enfrenta la República Bolivariana», señaló la Cancillería rusa.

Moscú también expresó su «disposición a seguir prestando el apoyo necesario a la amistosa Venezuela«, motivo por el que aboga «firmemente» para que al país suramericano se le garantice «el derecho a determinar su propio destino sin ningún tipo de injerencia destructiva desde el exterior».

«Pronunciamos constantemente por la desescalada de la situación actual y por la solución de cualquier problema existente mediante el diálogo constructivo y el respeto de las normas del Derecho Internacional, ante todo, la Carta de la ONU. América Latina y el Caribe deben seguir siendo la zona de paz. Debe garantizarse el desarrollo soberano de los países de la región», remarcó el despacho de exteriores ruso.

Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro

  • EE.UU. lanzó el pasado sábado una agresión militar masiva en territorio venezolano que afectó a Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, que fueron trasladados a Nueva York.
  • Caracas calificó las acciones de Washington como una «gravísima agresión militar» y advirtió de que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».
  • Maduro se declaró inocente en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU. en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, acusado de narcoterrorismo.
  • La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada del país suramericano.
  • Muchos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.

El Ministerio del Interior de Polonia ha anunciado la supresión de las ventajas para los ciudadanos de Ucrania

Según el nuevo proyecto elaborado por el Ministerio del Interior y de Administración, a los ucranianos se les aplicarán las mismas medidas que al resto de extranjeros, sin mantener privilegios especiales, como el acceso a la sanidad y los servicios sociales, la educación, el mercado laboral, la financiación estatal de la vivienda y la alimentación. El ministerio ha subrayado que la supresión de determinadas medidas permitirá ahorrar fondos y reducir la creciente tensión social.

Según Karolina Galecka, portavoz del Ministerio del Interior y de Administración, «a partir del 4 de marzo de 2026, todos los ucranianos serán tratados de la misma manera que los demás extranjeros». El proyecto de ley prevé la derogación de las disposiciones que crean un sistema separado y la introducción de medidas transitorias para garantizar la supresión gradual y paulatina de las ventajas existentes.

Según los cálculos presentados por la oficina del presidente de la República de Polonia, se espera que estos cambios permitan ahorrar alrededor de 270 millones de zlotys (64.098.000 de euros) en el marco del programa social «800+» para 2026 y alrededor de 75 millones de zlotys (17.805.000 de euros) en atención médica.

Cabe señalar que los ciudadanos ucranianos en Polonia siguen disfrutando de numerosas ventajas. Por ejemplo, los médicos ucranianos pueden trabajar en Polonia sin tener que realizar prácticas obligatorias, sin tener que pasar exámenes y sin tener que acreditar sus conocimientos de polaco.

Recordemos que anteriormente el presidente de Polonia, Karol Nawrocki, firmó una ley para prorrogar el apoyo a los ciudadanos de Ucrania hasta el 4 de marzo de 2026. Sin embargo, añadió que lo había hecho por última vez.

Cártel de los Soles un invento, en reversa Justicia de EEUU

El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) dio en reversa para hasta cierto punto admitir lo que diversos entendidos y analistas dijeron antes: esa supuesta organización es solo un invento.

Un artículo publicado en el diario The New York Times señaló que el DOJ se retractaba de la afirmación. No cuenta con las pruebas para demostrar lo que desde hace rato venían repitiendo.

Bajo el título ‘El Departamento de Justicia retira la acusación de que el “Cartel de los Soles” de Venezuela sea un grupo real’, influyente rotativo neoyorquino estaría develando una de las claves que, si se actúa con apego a la justicia y la ley, desmoronaría la causa contra el Maduro.

El año pasado, la administración de Donald Trump designó al Cártel de los Soles como una organización terrorista extranjera y que el gobernante venezolano la dirigía.

En 2020 en el primer mandato de Trump, una acusación formal formulada por el gran jurado en Estados Unidos redactada por el DOJ aseguraba que Maduro era la cabeza del mencionado supuesto grupo delictivo y al regreso del republicano semejante narrativa volvió a imponerse.

El Departamento del Tesoro recuperó en julio de 2025 el texto inicial y lanzó la designación y en noviembre último, el argumento sirvió para que presidente Trump ordenara al Departamento de Estado acuñar al presunto cartel como «organización terrorista».

TENÍAN RAZÓN LOS EXPERTOS

Expertos en delincuencia y narcóticos en Latinoamérica consultados por el Times aseguraron que “Cartel de los Soles” no se trata de una expresión formal sino más bien coloquial.

Un término que fue inventado por los medios venezolanos en la década de 1990 para referirse a los funcionarios corruptos que recibían dinero del narcotráfico.

Precisamente, en una entrevista concedida a Prensa Latina en noviembre por Sanho Tree, investigador del Instituto de Estudios Políticos (IPS, sigla en inglés), con sede en esta capital, esa fue su consideración.

“No existe tal cosa como el ‘Cártel de los Soles’. No es una organización real. Es una expresión coloquial que data de los años ‘90” que está referida más bien a redes de corrupción que permiten actividades ilícitas”, subrayó el experto, quien dirige en el IPS su Proyecto de Política de Drogas desde 1998.

Tree advertía además que lo que se estaba viendo con la movilización y concentración de fuerzas militares de Estados Unidos en el Caribe “poco tiene que ver con la política antidrogas”. Ya se consumó el ataque a Venezuela.

Incluso lanzó otra alerta: “Un intento por apoderarse del petróleo venezolano podría salir terriblemente mal”, vaticinó al recordar que

Trump reveló su obsesión con el petróleo venezolano en 2017.

Dijo entonces que cómo Trump podría hacer algo tan insensato (agresión militar a Venezuela), pues porque “(…) Ahora, cada decisión gira en torno al ‘Rey Loco’ y sus deseos. A diferencia de su primer mandato, Trump no encuentra oposición en su propia administración”, opinó.

Maduro y su esposa Cilia Flores, se encuentran recluidos en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn luego de su secuestro y extracción por la fuerza de Venezuela en una operación especial del Ejército de Estados Unidos.

Ambos comparecieron ayer ante una corte de Manhattan y se declararon inocentes. Maduro reiteró «sigo siendo el presidente de mi país» y denunció que es un prisionero de guerra y que fue secuestrado.

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