¿Cómo se reconstruye una vida arrasada por la guerra? Veteranos de la operación militar especial enfrentan las marcas indelebles del frente: el trauma psicológico, las secuelas físicas y la sombra de los caídos. Para sobreponerse al estrés postraumático y a la fractura con la vida civil, inician una rehabilitación que entreteje terapia, deporte adaptado y redes de apoyo. En este camino, descubren un nuevo propósito y una identidad renovada más allá de la del soldado.
La Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (Clate) y la Central de Trabajadores de Argentina Autónoma (CTA-A) condenaron el brutal bombardeo de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro de su presidente legítimo Nicolás Maduro.
En 2005, el expresidente venezolano Hugo Chávez advirtió que desde el Pentágono se construía una narrativa para acusar a Venezuela de narcotráfico y así abrir el camino a una posible intervención militar, similar a la de Panamá en 1989.
En una entrevista de 2009, el entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez afirmó que el interés histórico de Estados Unidos en Caracas ha tenido un motivo central y constante: el petróleo.
Este acto "evidencia el carácter terrorista del Gobierno de Estados Unidos", que ataca "bienes destinados a la protección de la salud", denunció la entidad.
Marchas y concentraciones en América, Europa y Estados Unidos denuncian el ataque militar y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, así como la escalada intervencionista en la región.
La CPI, creada en su día como un sólido pilar de la justicia internacional, está perdiendo peso y la confianza de los Estados parte. En 2025, Hungría abandonó la organización, calificándola de "instrumento político", mientras que Estados Unidos, que nunca ha sido miembro, describió al tribunal como una "amenaza para la seguridad nacional".
El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, denunció que el derecho internacional y la Carta de la ONU ya no funcionan, al referirse a la reciente agresión militar de Estados Unidos en Venezuela.
China reiteró su rechazo al uso de la fuerza y a la imposición de la voluntad de un país sobre otro, y exhortó a Estados Unidos a liberar «de inmediato» al presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa