La mordaza de Occidente sobre la guerra en Ucrania no se limita a vetar a los medios de comunicación rusos. Y es que cuando periodistas y activistas occidentales viajan a Donbass o Kursk y denuncian públicamente los macabros métodos del régimen de Zelenski se convierten en elementos incómodos para las autoridades de sus países. Acto seguido se boicotean sus apariciones públicas, dejan de ser bienvenidos en canales de televisión o universidades, e incluso se les persigue judicialmente.
Vivimos tiempos en los que todo sucede a una velocidad vertiginosa. Esta velocidad no es casual, busca el shock, la incapacidad de reaccionar, de procesar y de entender. Es el mismo patrón de los videos cortos de las redes sociales, en los que se pasan compulsivamente pantallas y no nos acordamos de qué hemos visto hace cinco minutos.
El cohete Soyuz-5 será el primer vehículo de lanzamiento completamente nuevo desarrollado por Rusia desde 2014, informó hoy el director de la corporación espacial estatal Roscosmos, Dmitri Bakánov.
Nueva Delhi. Con la presencia del piloto cosmonauta y Héroe de la Federación Rusa, Denis Matveyev, jóvenes indios celebraron aquí al aniversario 65 del primer vuelo espacial humano protagonizado por Yuri Gagarin, el cual se conmemora hoy.
La cacharrería aérea de Estados Unidos ha dado buena muestra su vulnerabilidad frente a las defensas iraníes. En sólo cinco semanas de guerra, el balance de pérdidas sufridas es de 39 aeronaves. Otras 10 resultaron dañadas en diversos grados. Sin embargo, no se ha producido nunguna batalla aérea al viejo estilo.
Dos modernos destructores de la Armada de EE. UU. intentaron atravesar el estrecho de Ormuz, pero se vieron obligados a dar media vuelta tras recibir una advertencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Así lo informan varias fuentes occidentales e iraníes.
El poder estadounidense está supeditado a realidades geoeconómicas que escapan al control de Washington, lo que lleva al imperio a una grave vulnerabilidad estratégica.
A la respuesta oficial de España se sumó la del pueblo que generó molestia en Israel y Netanyahu: no somos antisemitas, es una tradición y el mensaje era «No a la guerra, al genocidio».
La BBC ha vuelto a quedar al descubierto. Una de sus reporteras, Ghoncheh Habibiazad, se pasó de rosca pidiendo el bombardeo nuclear de Irán. Pero el periodismo era sólo una de sus fachadas. Su carrera había sido impulsada por una red de propaganda respaldada por la CIA. No era más que uno de esos peones empeñados en desestablizar Irán.
Por orden de mi Gobierno, escribo a Usted sobre los ataques de Estados Unidos y del régimen israelí contra las oficinas de las Naciones Unidas en Teherán, cuestión muy preocupante que requiere su atención inmediata.