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América Latina descabezada

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Anoche estuvimos un rato viendo las redes sociales y canales venezolanos de televisión.  El hecho de que observadores internacionales de la oposición (asesinos de pueblos enterrados en fosas comunes) que, dicho sea de paso, ni por cortesía debieron ser saludados por la canciller o el presidente Maduro, comenzaran a exigir disparates y a denunciar irregularidades, nos hizo concebir alguna esperanza, porque cuando el enemigo se queja es que algo debe irle mal.

En fin. Si no fuera por el contexto internacional, diríamos que ya eran muchas elecciones, demasiadas, creemos que 20 en 16 o 17 años, para demostrar que somos pulcros, limpios, respetuosos pero esas virtudes en la izquierda no son necesarias demostrarlas. Han sido muchas concesiones al fascismo Si hubiera existido la Unión Soviética, aún con su revisionismo a cuestas, no se habrían celebrado ni la mitad.

Y no es que estemos en contra de las elecciones. Somos partidarios de las populares, esas en las que la burguesía tiene prohibido participar como ella hace con nosotros. Nos dirán que no, que la burguesía nos facilita ejercer el voto en democracia ¿pero qué democracia? Aquella en la que tanto dinero tienes, tantos votos ganas, aquella que está manipulada por la oligarquía financiera, aquella que por las razones expuestas son auténticos pucherazos anti-obreros; por tanto es una forma de excluir el proletariado al que solo “invitan” a legitimar su basura. No puede haber democracia en ninguna sociedad basada en el poder del dinero.

Han descabezado a América Latina, así de claro. En un proceso relativamente rápido, primero fueron por la cabeza pensante: Cuba, referente ideológico durante 50 años en toda América. Esa ha sido, y no otra, la razón del restablecimiento de relaciones diplomáticas. No levantarán el bloqueo hasta que Cuba acceda a adoptar sistemas electorales similares al resto de países del continente, aún con las estructuras de poder revolucionarias intactas. También Venezuela estableció estructuras revolucionarias y ya vemos lo que ha pasado.

Apartada Cuba, fueron por la cabeza material de América Latina: Venezuela gracias a la cual se levantó el ALBA, la Celac, se independizó  Unasur. Incluso han ido por países “no beligerantes” como Argentina y Brasil que si bien no participaban de procesos bolivarianos, al menos los respetaban. En Argentina han impuesto un presidente imputado y en Brasil pueden expulsar de la presidencia a Dilma Rousseff como ya hicieran en Paraguay con Fernando Lugo. La situación económica, vinculada a la guerra cuya arma ha sido el petróleo, y los errores cometidos han generado corrupción y distanciamiento del pueblo que ahora lo pasará aún peor. De esto nunca nos habíamos hecho eco porque no damos cancha pública al adversario de clase.

También debemos entonar el mea culpa porque no hemos sabido en unos casos y podido en otros, debilitar el centro imperialista donde vivimos para que nuestros hermanos de allende los mares no se hubieran visto obligados a hacer concesiones que no compartimos pero comprendíamos porque la gente tiene que comer. Otros “compañeros” en lugar de intentarlo (otra cosa es lograrlo que ya vemos que no… por ahora) o se han mostrado muy “pulcros” o “superrevolucionarios”, apalancados y pontificando desde cómodos sofás.

En lo que a nosotros respecta y considerando las circunstancias geopolíticas existentes, hemos apoyado sin ninguna duda esos procesos que al menos pretendían vivir sin tutelas externas, pese a estar limitados históricamente por el nivel de desarrollo y su ubicación geográfica. Los seguiremos apoyando porque pese a todo ello, si el enemigo ha actuado así es porque está débil. De haber estado fuerte no habría esperado 16 años.

¿Y ahora qué? Pues como ya dijimos en el escrito “Aunque la guerra durara cien años” será el comienzo de “cambios” en UNASUR, en la Celac, el fin del ALBA, en definitiva de la independencia de los países latinoamericanos más relevantes. Ello dará paso posiblemente a un nuevo ALCA, a la revitalización de la OEA que maneja EE.UU. y a un nuevo e ignominioso periodo de sumisión, servilismo y esclavitud frente a los genocidas del norte. El golpe ha sido muy duro. Tenemos que aprender mucho de la burguesía. Estamos a años-luz de ella. La burguesía jamás concilia clases irreconciliables; por tanto dejarle las manos libres es una locura.

La luz en el horizonte tiene un nombre y se llama comunión entre política y lucha armada. Y como no queremos que nos sientan pesimistas volvemos a recordar que cuando la Comuna de París fue aplastada, el proletariado se quedó solo en medio de un océano de capitalismo imperial… pero no desesperó. Y luego surgió la Unión Soviética.

JM Álvarez

1 Comentario

  1. Buen final, y luego surgió la URSS, el proletariado se queda más huerfano de lo que está. Urge, pero urge cada día más la creación de una Internacional Comunista marxista-leninista limpia, sin basura trotskista, oportunistas, reformistas, revisionistas, etc. y el levantamiento posterior de grandes partidos comunistas m-l en cada país que consigan agrupar a la clase obrera guiandolos hácia la revolución socialista marcada bajo las enseñanzas de Marx, Lenin, Stalin y de Henver Hoxha, de lo contrario asistiremos muy pronto a la destrucción planetaria, no hay otra salida, después del capitalismo si hay otra vida, el socialismo cientifico.

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