Inicio Artículos Un cubano en Siria

Un cubano en Siria

377
0
Compartir

Cuando llegamos nos presentaron a la tropa y dijeron de donde éramos y lo que hacíamos allí. Se rompieron las filas, cada cual cogió por su camino y yo me fui a las trincheras con mi traductor. Llegamos bien temprano y estaban repartiendo el desayuno, que era un pan árabe y una lata de sardinas, y uno de estos soldados, con más de 50 años, barbudo, sucio, lleno de pólvora y fango, se me acercó y partió su pan y me brindó la mitad.

Yo lo rechacé pues había desayunado en mi casa y no tenía idea de cuantas horas hacía que ese hombre no comía. Pero mi traductor me dice que acepte, y me explica: él quiere compartir su comida contigo porque tú eres cubano, y a él siempre le han dicho que los guerreros cubanos son muy valientes y compartir la comida contigo le va a dar suerte en la próxima batalla. A mí se me salieron las lágrimas, primero porque no soy un guerrero, pero el hecho de que este hombre tuviera esa mirada de mi gente, de mi pueblo, fue emocionante. Estas cosas son las que a mí me fueron obligando a hacer una cobertura más seria y más comprometida.

(…) Sentí que la guerra no era sólo contra Siria, la guerra era contra el mundo, contra nuestra cultura, contra nuestros tesoros, nuestro patrimonio y cuando digo nuestro, digo de la humanidad. Estos elementos —en referencia a Daesh—, son unos salvajes, que lo mismo destruyen un monumento que le cortan la cabeza a un niño.

(…) Llevo cuatro meses en La Habana, pero es muy difícil vivir en Siria un año, regresar a casa y mantenerse al margen. Uno establece una suerte de compromiso moral, que no se puede romper. A pesar de que hoy escribo de otros temas, siempre dejo un tiempo para Siria, y trato de actualizarme día a día.

Miguel Fernández, ex corresponsal cubano en Damasco, entrevistado por Sputnik.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here