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Un final más que previsible

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Lectura de la “democracia” “mejorable” sobre el particular: “Si quieres hacer huelga de hambre, mejor. Te ignoro y si te mueres lo harás en el ejercicio de tu libertad”. Qué lástima de 22M tirado por la borda de las urnas… Es que se lo ponen a huevo, carajo.

A media tarde y entre los campos de cereales del valle del Guadalquivir, se celebró la Asamblea Nacional del Sindicato Andaluz de trabajadores en la finca ocupada de Somonte. En ella se decidió abandonar la huelga de hambre que 16 personas llevaban desde hace 27 días y trasladar el campamento por la libertad Andrés Bódalo a la finca como respuesta al desalojo del pasado 2 de junio, uniendo así las dos luchas históricas del campesinado andaluz: tierra y libertad.

Presidida por los huelguistas de hambre y su grupo de apoyo, recién llegados de la acampada por la libertad de Andrés Bódalo en Madrid, comenzó la asamblea en un ambiente emotivo y autocrítico. Durante la Asamblea Nacional se expresaron abiertamente las razones por las que la huelga no había cumplido su objetivo:

“Con una campaña electoral que acapara todo el foco mediático y la apertura de un segundo frente con el desalojo de Somonte, el sindicato necesita recuperar fuerzas y concentrarlas para defender la finca mientras se relanza la campaña por la libertad de Andrés Bódalo”, comentó uno de los huelguistas.

La Comisión Permanente recogió las diferentes propuestas para relanzar la campaña por el sindicalista encarcelado y quedó encargada de elaborar un nuevo calendario de movilizaciones. El reto de abarcar estas dos luchas de forma simultánea se asumió como ineludible pero como una prueba de fuego de la capacidad del sindicato. Unir sus dos frentes abiertos en un solo punto mientras se diseña una nueva estrategia y se activan las bases del sindicato fue el objetivo que se marcó la asamblea.

cuartopoder.es

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